Alerta naranja en Galicia ante la llegada de la borrasca explosiva Miguel

SOCIEDAD

CÉSAR TOIMIL

La Agencia Estatal de Meteorología ha aumentado el nivel de aviso para mañana en Galicia. Se esperan vientos superiores a los 100 kilómetros por hora y precipitaciones intensas. La Xunta suspende las actividades en el exterior en los centros educativos de A Coruña y Pontevedra

05 jun 2019 . Actualizado a las 20:38 h.

La ciclogénesis explosiva que afectará mañana a Galicia es de lo más atípica. Y no solo porque se haya formado en pleno junio.«Tamén é curioso o seu pequeno tamaño, o que a fai máis imprevisible», confiesa Damián Insua, investigador del grupo de Física Non Lineal de la Universidade de Santiago. La borrasca se encuentra ahora mismo profundizándose mientras recorre el Atlántico en dirección a la comunidad gallega. En menos de un día su presión descenderá desde los 1.014 milibares hasta los 990. La Agencia Estatal de Meteorología ya le ha puesto nombre. Ha sido bautizada oficialmente como Miguel. 

Los modelos apuntan además a que su aspecto no será el habitual. En las latitudes medias, las borrascas se forman por la mezcla de masas de aire frío y cálido. El efecto Coriolis se encarga de que los vientos de las bajas presiones soplen en contra de las agujas del reloj, dando a las borrascas esa forma tan pelicular y permitiendo que existan los frentes, la estructura alargada donde se concentran las precipitaciones más intensas. «Esta borrasca será do tipo Shapiro-Keyser. Durante o seu proceso de formación, prodúcese o que denominamos unha seclusión cálida. Básicamente esta seclusión cálida consiste en que a borrasca adquire unha anomalía cálida no seu centro. Esta é unha característica típica dos furacáns, aínda que en ningún caso hai que confundir esta borrasca cun furacán», explica Insua. Según la previsión, la borrasca sufriría este proceso justo encima de las costas gallegas. «As nubes adquiren unha forma moi partircular xa que comezan a xirar en torno ao centro formando unha espiral que finalmente se pode cerrar dando lugar a un ollo, o que novamente recorda aos furacáns», asegura.