Alejandro Portes, el sabio que desveló el beneficio global de la inmigración

El sociólogo y demógrafo de origen cubano recibió el galardón Princesa de Asturias de Ciencias Sociales de este año


madrid / colpisa

Alejandro Portes, sociólogo y demógrafo estadounidense de origen cubano y autoridad mundial en inmigración, ganó este miércoles el Premio Princesa de Asturias de Ciencias Sociales 2019, dotado con 50.000 euros. Catedrático de Sociología en Princeton y Miami, ha analizado, descrito y desvelado los beneficios globales de los flujos migratorios. Se le premia «por sus fundamentales aportaciones al estudio de las migraciones internacionales», uno de los «grandes desafíos para las sociedades contemporáneas», según el jurado. La candidatura de Portes (La Habana, 1944), cuyo trabajo de las últimas cuatro décadas permite comprender la adaptación de los inmigrantes en sus países de destino, se impuso a otras 24 de 11 países. Carmen Iglesias, directora de la Real Academia de la Historia y presidenta del jurado, elogió los innovadores conceptos introducidos por Portes, como «enclave étnico» o «integración segmentada». «Esclarece con ellos las condiciones bajo las que los flujos migratorios pueden resultar beneficiosos tanto para los inmigrantes como para los países de acogida», decía el acta del jurado, que resaltó las contribuciones de Portes «al campo de la sociología económica y al análisis de la economía informal».

Autor de más de 30 libros y unos 250 artículos, Portes ha destacado también por sus investigaciones del desarrollo comparativo, la urbanización de los países en vías de desarrollo y la marginalidad social. Figura clave de la nueva sociología económica, sus estudios son una referencia para científicos sociales de todo el mundo. Además de su crucial contribución al conocimiento de las minorías en Estados Unidos, ha analizado la realidad de la inmigración en Latinoamérica y España, donde ha sido mentor y colaborador de varias generaciones de investigadores. En 2001 publicó con Ruben Rumbaut Legacies: The Story of the Inmigrant Second Generation, su reveladora investigación sobre la segunda generación de inmigrantes en Estados Unidos. Entrevistó a más de 5000 niños y repitió la entrevista en la adolescencia. Constató como la segunda generación se integraba bien en la sociedad estadounidense, pero detectó el riesgo de inadaptación de los hijos de inmigrantes ilegales con bajo nivel educativo, ante lo que recomendó trabajar con los padres en sus comunidades. El laboratorio español En 2013, con el Instituto Universitario Ortega y Gasset, realizó un análisis similar en España con casi 7000 entrevistas y concluyó que la mitad los hijos de inmigrantes se siente español. En 2016 publicó Spanish Legacies: The Coming of Age of the Second Generation, la segunda parte del estudio. «El proceso de integración en España ha sido más suave y eficaz», sostuvo Portes al presentar su ensayo en España, donde halló un «buen laboratorio» para ahondar en sus teorías sobre la integración. Estima que melting pot anglosajón, el dejar hacer, funciona mucho mejor que el modelo republicano francés, de asimilación, que ha creado una gran etnicidad reactiva, otro concepto básico en su obra. Asegura, con todo, que «el mejor es el de España: no hacer nada». «Las escuelas tratan de incorporar a los jóvenes, la gente va buscando su nivel y la sociedad los acepta porque, al contrario que Francia, la sociedad española está fragmentada, por las autonomías, no es un país unitario y no existe un sentido tan exaltado de la nacionalidad. Y eso ayuda a la integración», sostuvo.

«España es un ejemplo de integración y la diferencia entre España y Estados Unidos es que aquí el elemento común es la sociabilidad, mientras que allí son las oportunidades económicas», precisó. Para Portes la inmigración «ha sido hasta ahora un 'no problema' para España» pero quizá en unos años «el problema más serio de España con la inmigración sea que no haya inmigración suficiente». «España necesita población si quiere crecer», sostiene Portes, que no duda que en una generación «veremos a chinos en posiciones de poder en España, porque sus empresas tienen éxito y sus jóvenes son brillantes académicamente».

Escéptico ante la asignación de cupos migratorios en la UE, advertía que «los inmigrantes van donde quieren, no donde los asignan». «Estados Unidos distribuyó por todo el país a vietnamitas y camboyanos, y a los cuatro años estaban todos en California», recordó. Portes comenzó sus estudios universitarios en La Habana y los amplió en Buenos Aires y Estados Unidos, tras obtener la nacionalidad en 1968. Doctorado en la Universidad de Wisconsin-Madison, ha sido profesor en las de Texas, Duke, Johns Hopkis y Princeton. Cofundador del Centro de Migraciones y Desarrollo de Princeton, es miembro del Centro para la Investigación y el Análisis de la Migración del University College de Londres. Ha asesorado al Instituto Max Planck para el Estudio de la Diversidad Religiosa y Étnica y es profesor visitante en varias universidades europeas e iberoamericanas.

El de Ciencias Sociales es el sexto de los ocho galardones fallados de los que convoca cada año la Fundación Princesa de Asturias, tras los concedidos a Peter Brook (Artes); al Museo del Prado (Comunicación y Humanidades); a Salman Khan y la Khan Academy (Cooperación Internacional), a Lindsey Vonn (Deportes) y a Siri Hustvedt (Letras). Quedan por fallarse de Investigación Científica y Técnica, el próximo 5 de junio, y el de la Concordia, el día 13. Todos serán entregadas por los reyes en octubre, en una solemne ceremonia en el Teatro Campoamor de Oviedo.

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