Una madre comparte las impactantes fotos de su bebé con sarampión para concienciar a los antivacunas

Mónica Pérez
M. Pérez REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

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Su hija fue contagiada por un niño mayor que ella cuando aún no había podido ser inmunizada con la vacuna por ser demasiado pequeña

03 may 2019 . Actualizado a las 19:15 h.

En medio de la polémica que el movimiento antivacunas ha generado en Estados Unidos, donde en los últimos meses se han registrado varios brotes de sarampión por la negativa de los padres a vacunar a sus hijos, una madre intenta concienciar del peligro que supone no vacunar a los niños. Y no solamente para los niños que no son inmunizados, si no para el resto de menores. Por eso Jilly Joss, una madre de Londres, ha compartido a través de Facebook las estremecedoras imágenes de su bebé después de que se contagiase del virus del sarampión. La pequeña Alba, según recoge el diario The Sun, estuvo debatiéndose entre la vida y la muerte después de contraer esta enfermedad contra la que había sido vacunada porque era demasiado pequeña para recibir la dosis (que en Galicia por ejemplo se administra por primera vez a los 12 meses). «No podía abrir los ojos, necesitaba oxígeno, ha estado ocho días alimentándose por sonda, tenía mucha fiebre y erupciones por todo el cuerpo», relata, cuando llegaron al hospital el bebé no respondía a estímulos y tenía fiebre muy alta. «Publicar estas terribles imágenes de nuestra hermosa niña es extremadamente difícil, aún estamos en el hospital», explica Jilly Joss, que confiesa que fueron los médicos del hospital Chelsea West los que los animaron a compartir estas imágenes para concienciar del riesgo de no vacunar a los niños, una especie de moda que está proliferando con fuerza en varios países. 

«Tuvo que combatir este virus asesino sin inmunidad. El sarampión no es solo una erupción, puede causar ceguera, encefalitis y neumonía», relata. «Ha sido absolutamente horrible ver a nuestra hija pelear esto con los ojos cerrados durante cuatro días. Ella ha estado en la oscuridad, asustada con una fiebre alta que le duró más de dos semanas», prosigue. Después de hacerle placas, punciones lumbares, una sonda de alimentación, goteros y muchos medicamentos y analgésicos para el dolor, «todo esto podría haberse evitado» si todos los niños estuviesen vacunados según el calendario oficial. Porque la pequeña Alba se contagió de sarampión por un niño mayor que lo sufría y no había sido vacunada. «Sin el cuidado del personal del hospital nuestra pequeña no estaría hoy aquí», añade. 

«A pesar de que los médicos pensaron desde un principio que era sarampión, Alba empeoró muy rápido y estaba extremadamente mal. También mostraba síntomas de enfermedad de Kawasaki, posible meningitis y otras infecciones secundarias», asegura.