Sydney Brenner: más que un premio Nobel, fue el padre de la biología molecular

Cuando recibió el Nobel, en el 2002, preguntó: «¿Por cuál de todas las cosas que hice me lo han dado»


SANTIAGO

Corría el año 1953, un joven Sydney Brenner viajaba desde Oxford a Cambridge (Reino Unido), en donde le esperaban James Watson y Francis Crick. A su llegada, se dirigieron a un laboratorio en donde retiraron una sábana blanca que escondía el modelo de la estructura del ADN, por el que años más tarde sus colegas recibirían el Premio Nobel. Sydney fue uno de los primeros afortunados en verlo, un día que nunca olvidaría. Un tiempo más tarde viajaría a Cambridge para quedarse una larga temporada. Allí trabajó codo con codo con Francis Crick, ya que compartieron despacho, y tendría un papel protagonista en el nacimiento y desarrollo de una nueva disciplina: la Biología molecular.

La curiosidad de Sydney por la Ciencia surgió a edad muy temprana. Con tan solo 10 años montó un pequeño laboratorio de química en su casa. Ahí fue en donde llevó a cabo sus primeros experimentos, de los que a veces no salía bien parado: un día ocurrió una pequeña explosión que le arrancó un pequeño pedazo de nariz. En ella, todavía podía apreciarse un pequeño huequecillo, consecuencia de aquel incidente, y que lo delató ante su padre. Ya de adulto, demostró estar dotado de una imaginación y una capacidad para la abstracción fuera de lo normal: consiguió dilucidar que el código genético se escribe de tres en tres letras, y fue autor de la famosa frase «el código genético es degenerado»; descubrió el ARN mensajero, una molécula intermediaria en la expresión del ADN (según sus palabras, James Watson intentó apropiarse de la idea); y también predijo, cuando nadie lo creía, que tenía que existir un adaptador que leería ese ARN, también de tres en tres, para dar lugar a las proteínas (el adaptador se descubriría más tarde, y hoy se conoce como ARN transferente).

Fueron tantas las cosas que descubrió que, en el 2002, cuando le comunicaron que recibió el Premio Nobel de Medicina, preguntó: ¿por cual de todas las cosas que hice me lo han dado? A pesar de su edad, 92 años, Sydney Brenner tenía una vida vertiginosa. Vivía a tres bandas, pasando temporadas en Sudáfrica (país que lo vio nacer), Reino Unido, y Singaur, en donde seguía creando y desarrollando proyectos de investigación, por lo que siempre viajaba con su portátil. Me imagino que ayer la muerte lo encontraría trabajando, planeando su próximo estudio. Por todo esto, y más, Sydney Brenner es considerado una de las mentes más maravillosas del siglo XX.

José M. Casto Tubío es biólogo molecular en la Universidade de Santiago. Conoció al Nobel.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
8 votos
Comentarios

Sydney Brenner: más que un premio Nobel, fue el padre de la biología molecular