«Los padres pleiteaban con sus hijos para incapacitarlos»

Para Lourdes González-Laganá defiende la recuperación del voto para las personas con discapacidad incapacitadas


santiago / la voz

Para Lourdes González-Laganá, la abogada gallega que planteó ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo la recuperación del voto para las personas con discapacidad incapacitadas «ya hemos ganado, porque van a poder votar. Pero aún queda mucho por hacer».

-¿Por qué llegan a Estrasburgo?

-Porque antes votaron en contra un juzgado de primera instancia de Santiago, la Audiencia de A Coruña y el Supremo. El Constitucional no admitió el proceso a trámite, aunque hubo un voto particular muy interesante, impecable, de su vicepresidenta, la magistrada Adela Asúa, que nos dio fuerza para pensar que teníamos posibilidades. No es fácil ir a Estrasburgo, donde admiten un 1 % de las demandas.

-El cambio de la ley generó polémica, de quienes dudan que las personas incapacitadas tengan capacidad para votar.

-Ocurre como con las demás personas, unas tienen más capacidad, otras menos. Lo mismo ocurre con pagar impuestos, o con la integración: se reconocen en una ley y hay que cumplirla. Y en este caso es Derecho internacional.

-¿Es vinculante para España?

-Si. Cuando se ratificó el Tratado de Maastricht hubo que cambiar la Constitución. Pero la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, de la ONU, en vigor en España desde el 3 de mayo del 2008 parece que no se leyó; pasaban los meses y no se reformaba nada. En diciembre acabó la moratoria para hacer los edificios accesibles; pero recientemente fui al Registro de la Propiedad de Negreira y no pude subir, porque tenía una pierna rota y solo hay escaleras, no un ascensor. ¡Y en ese mismo edificio está Hacienda! Desde el 2008 las cosas han cambiado. Los procesos de incapacidad también están obsoletos; la ley de dependencia tampoco está adecuada, ni la educación.

-¿Obsoleta la incapacidad?

-Los padres pleiteaban contra sus hijos para incapacitarlos; y sentar en el banquillo a tu propio hijo me parece kafkiano, muy antiguo. Desde el 2015, lo que se hace es que un juez, mediante un Auto, nombra curador de hecho al padre o la madre, que es lo recomendado cuando los hijos tienen 18 o más años. A las personas con unas incapacidad muy grande se les pone una curatela, para que el curador les asista.

-¿Qué supone este asunto para usted, profesionalmente?

-Estoy superagradecida a Mara y a su familia, porque es duro enfrentar un proceso judicial tan largo. Fue un pleito complicado. Nunca había ido al Tribunal de Estrasburgo, y no fui sola: formamos un equipo internacional de juristas especializados en derechos humanos, que ahora nos vamos a asociar para ocuparnos de más casos.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

«Los padres pleiteaban con sus hijos para incapacitarlos»