«Fue una batalla campal por nuestros hijos, pero la hemos ganado»

El consulado de Ucrania volverá a pedir una prueba de ADN para registrar como españoles a los bebés nacidos por gestación subrogada, lo que permite desbloquear los trámites de 30 familias atrapadas en Kiev


Redacción

«Cuando llamaron a mi marido del consulado me eché a llorar». Ana Reyes respira aliviada, aunque con contención, después de varios días de angustia y desesperación tras la denegación de la inscripción como española de su hija Alba, que nació por gestación subrogada en Ucrania. Ahora tendrá la oportunidad de reiniciar los trámites, y cuanto antes, al igual que las otras treinta familias españolas que esperaban en Kiev una solución al mismo problema. A todas les valdrá a partir de ahora una prueba de ADN del padre como requisito esencial para que sus hijos sean reconocidos como españoles. Era el procedimiento que se seguía hasta hace unas semanas, pero que dejó de tenerse en cuenta después de que la embajada alegase que no tenía medios suficientes para verificar las pruebas.

De esta forma, las tramitaciones quedarán de nuevo desbloqueadas, porque de lo contrario la opción que se ofrecía a los padres era solicitar la nacionalidad ucraniana para los bebés, la única posibilidad que tenían para que pudieran llevarla a España. Solo que los trámites eran más complejos y se demoraban durante más tiempo, lo que obligaba a las familias, muchas de ellas sin suficientes recursos económicos, a permanecer en el país eslavo durante meses.

La nueva instrucción, que se ha remitido a los consulados y que se publicará en el BOE, ha sido impulsada por la Dirección General de Registros y del Notariado, dependiente del Ministerio de Justicia. A partir de ahora, se podrán admitir la prueba de ADN que demuestre la filiación paterna en aquellos países, como Ucrania y Georgia, en los que no se emiten sentencias judiciales que acrediten el vínculo familiar, como sí ocurre en Canadá y Estados Unidos.

«Fue una batalla campal, pero la hemos ganado. Todas las familias que estamos aquí -en Ucrania- hemos hecho lo posible para que nuestros hijos puedan volver a España como españoles y con el reconocimiento del consulado. No solo hemos ganado por nosotros, sino también por todas las familias que están llegando a Ucrania y que van a hacerlo en el futuro. Nuestra pelea les permitirá que puedan estar mucho más tranquilos», explica Ana Reyes al otro lado del teléfono mientras se escuchan de fondo los balbuceos de su hija Alba. El consulado la ha citado, al igual que a otras familias a las que se les denegó la inscripción de sus hijos, para volver a reiniciar los trámites. «Estamos muy contentos -añade-, pero también es verdad que vamos con preocupación, porque hasta que no esté todo arreglado y podamos volver a España no estaremos del todo tranquilos».

La Embajada de España en Kiev aclara que, a raíz de la nueva instrucción, el encargado del Registro Civil «está entrando en contacto» con las cinco familias a las que han denegado la inscripción en los últimos días para informarles «de la forma de revisar sus expedientes», según informa la agencia Efe. «Ahora ultiman los detalles de cómo se va a aplicar la instrucción», apunta Alberto Díaz, codirector de la agencia Surrobaby quien recordó que cuando comenzaron estos procesos en Ucrania, «el propio consulado de Kiev hacía las pruebas de ADN».

«Estamos en Kiev sin un duro y sin saber cuándo llevarnos a nuestra hija»

R. Romar

Una treintena de familias, atrapadas en Ucrania porque no pueden inscribir a sus hijos nacidos por gestación subrogada

Alba apenas ha cumplido dos meses de vida y es una apátrida. Nació en Kiev el pasado 19 de diciembre, pero mientras que para las autoridades ucranianas es española a todos los efectos, el consulado no la reconoce como tal. Ha denegado su inscripción, por lo que si quiere ir a España junto a sus padres legales, Ana Reyes y Fernando Frontela, necesitaría un pasaporte ucraniano. Más trámites y más demoras para una familia de Palencia que está viviendo una auténtica pesadilla sin visos de solución a corto plazo. Fue la primera pareja a la que se le ha denegado la inscripción de su hijo en el consulado español, hace menos de una semana, pero desde entonces otras seis han recibido la misma negativa. Y son cerca de treinta las que aún esperan una respuesta. Todas fueron a Ucrania para tener un bebé nacido por gestación subrogada. Y lo han conseguido, solo que ahora España no se los reconoce.

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