Una lámpara que dura sesenta años

Dyson presenta una luminaria de larga vida que cambia según los ciclos de la luz natural y la posición geográfica


parís / e. especial

Personalizar los objetos y servicios cotidianos es la gran revolución que tiene por delante el Internet de las Cosas. La iluminación artificial será uno de ellos. La firma tecnológica Dyson presentó en París unas nuevas lámparas con capacidad para adaptarse a los ciclos de la luz natural en función de la posición geográfica y la hora del día, así como a las necesidades y gustos particulares de los usuarios.

Las luminarias Dyson Lightcycle son el resultado del trabajo de un equipo de 90 ingenieros comandados por Jake Dyson y de cerca de 900 prototipos desarrollados durante dos años con el objetivo de reinventar el modo en que se iluminan los espacios cerrados. «La luz es importante para nuestro bienestar y la realización de tareas cotidianas. A la hora de recrear las características de la luz natural, cuidar la calidad de la luz es algo crucial. Por tanto, nos centramos en desarrollar una manera de protegerla a largo plazo», afirma el ingeniero jefe, Jake Dyson.

Esta nueva reinvención de la bombilla de Edison no solo permite adaptarse a una gradación lumínica similar a la del sol. También transforma de manera radical su vida útil. Según asegura el fabricante británico, sus nuevas lámparas prolongan su duración hasta sesenta años gracias a un sistema de refrigeración que, a diferencia de otros, impide que la lámpara se sobrecaliente durante el uso. Esto es posible, explican, gracias a un conducto de cobre que va sellado al vacío y guarda una gota de agua en su interior, de modo que al pasar esta del estado líquido al gaseoso permite disipar el calor sin consumir energía y prolongar así la calidad y duración de la luz.

Más allá de ese dato de consumo, la lámpara puede personalizarse a medida. Mediante un algoritmo puede determinar cuál es la luminosidad idónea en función de la ubicación, el día y la hora. Para ello regula de forma automática la intensidad de sus tres leds de luz cálida y otros tres de luz fría. Además, mediante una aplicación en el teléfono móvil se pueden adaptar los parámetros a cada persona, programar diferentes modos para tareas de precisión que requieren más luz, para momentos de relax, para despertar de forma progresiva o para que durante el sueño se desactive el sensor de movimiento que la enciende de forma automática. También se puede programar para conectarse en determinados momentos del día cuando la casa está vacía y simular así que hay gente dentro.

Dyson ha desarrollado dos modelos, de pie y sobremesa, aunque de momento en España solo se comercializará el segundo a un precio de 599 euros.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

Una lámpara que dura sesenta años