El reto viral de los 10 años en Galicia

Manuel Varela Fariña
manuel varela REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

Así han cambiado los gallegos en la última década a través del empleo, la vivienda y los nuevos hábitos

25 ene 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

El 2009 fue el año que trajo a Galicia a Leonard Cohen, Bruce Springsteen o Raphael. En el que los gallegos aún sacaban su dinero en cajeros de Caixa Galicia o Caixanova. El último en el que el deportivismo suspiró por Europa y el celtismo vio en Iago Aspas una futura leyenda. Fue el año que cambió a Feijoo por Touriño en Monte Pío, el de las protestas del metal y también de las tractoradas. Pero fue, sobre todo, el año en que Galicia empezó a conocer lo peor de la crisis. ¿Cómo se verían hoy los gallegos si se someten al reto de los diez años [#10YearChallenge]?

vivienda

Menos hipotecas. En un país donde el ladrillo era la bandera de su economía, adquirir una vivienda era tan difícil como lo es ahora. Los precios, según los cálculos del Ministerio de Fomento, eran antes más altos. El valor medio de las transacciones inmobiliarias de vivienda libre en Galicia es hoy 25.000 euros inferior. El número de hipotecas concedidas se desplomó en diez años: rara vez se aprueban un millar al mes frente a las más de 2.700 que se firmaban entonces.

Más problemas presenta ahora el alquiler. Según el Observatorio da Vivenda de la Xunta, el importe mensual de los contratos en Vigo y A Coruña se incrementó en torno a un 30 % durante los dos últimos años.

empleo

El golpe a la construcción. La tasa de desempleo es exactamente la misma en el tercer trimestre del 2009 y el 2018, un 12,2 %. Sin embargo, la crisis comenzó a comerse puestos de trabajo hace diez años, situando el paro por encima del 23 % y llegando a extremos como Ferrol, donde llegó a superar el 30 %. El sector más castigado fue el de la construcción, que perdió durante esta década unos 51.500 empleos. Le sigue la agricultura -con más de 25.000- y la industria, con 22.500 puestos menos. Los servicios, por otra parte, ganaron cerca de 40.000 profesionales, hasta representar el 67 % de los trabajadores ocupados.

La caída del empleo coincidió con la precarización de los puestos de trabajo. Los salarios son hoy inferiores a los del 2009 y el porcentaje de temporales es mayor. No solo eso, el número de personas ocupadas cayó en más de 60.000. La emigración es parte de la respuesta a este fenómeno, aunque el envejecimiento de la población es el principal responsable de hacer menguar la cifra de gallegos en edad de acceder a un trabajo.

población

Concellos más pequeños. Hay menos gallegos que hace diez años y, los que hay, son mayores. La edad más común de la población se incrementó hasta los 47 años, tres más que en el 2009. La comunidad perdió tantos habitantes como personas viven en la ciudad de Pontevedra. Galicia acumula ya más de tres décadas viendo cómo las defunciones superan a los nacimientos, un declive todavía más pronunciado en los concellos rurales.

Una forma de observar esta tendencia es en el número de concellos según el tamaño de su población. El dato, de primeras, sorprende: cada vez son más los ayuntamientos con menos habitantes. No se debe a un éxodo de jóvenes al rural, sino a que los municipios bajan su censo de forma tan acelerada que la estructura demográfica gallega ha mutado durante la última década. Así, de los 66 concellos que tenían entre 3.000 y 5.000 habitantes hace diez años, hoy son solo 46; mientras que los que cuentan con un padrón inferior a los 1.000 se han duplicado.

Precios

La cesta, más barata. Llenar el carro de la compra salía más caro en el 2009. Según el estudio que la OCU publica cada año analizando cientos de supermercados, completar la cesta sale a una media anual de 5.000 euros. Hace diez años, mostraba que los vigueses eran de los que menos pagaban, pero el coste subía hasta los 6.300 euros. Por ejemplo, la misma botella de aceite de oliva de un litro costaba unos 40 céntimos más que ahora, hasta llegar a los 3,89 euros.