«Si había una cena de once personas yo tenía que recoger sola toda la mesa»

Marta Otero Torres
marta otero REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

Las gallegas que trabajaron como niñeras en el extranjero reconocen que existe abuso

11 ene 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Irene es gallega y en el año 2015 se embarcó en la aventura de trabajar como au pair, en su caso en Francia (Nantes). Reconoce que la experiencia fue mucho más dura de lo que esperaba.

«Yo cuidaba a unos gemelos y la niña tenía una gran minusvalía. Tenía problemas de audición, malformaciones en los brazos y en las piernas, y necesitaba ayuda para todo lo que fuese llegarse al a cabeza: para comer, lavarse la cara, sonarse los mocos...». Ella fue con la idea idílica de ser una más de la familia, «pero después tus labores parece que nunca terminan, porque al trabajar en una casa en la que también vives pues la línea está un poco diluida».

Se suponía que Irene tenía que colaborar como una más de la casa. «Pero la realidad es que para mí era trabajar de más. Si había una cena de once personas ellos contemplaban como normal que yo recogiera sola toda la mesa. Me parecía un poco abuso».