Rosa Arroyo: «Soy una romántica»

SOCIEDAD

Es la primera mujer en el Consejo General del Colegio de Médicos

23 nov 2018 . Actualizado a las 10:54 h.

El tiempo vuela con Rosa Arroyo (Berna, 1962), a quien no conocía de nada antes de esta entrevista y acabé contándole cosas que no le cuento a nadie. Hablamos en la sede del Colegio Oficial de Médicos de A Coruña, desde donde esta oftalmóloga de sonrisa luminosa intenta cambiar algunas cosas en una profesión que se ha feminizado sustancialmente.

-¿Berna? Yo pensaba que era de Madrid.

-No, mis padres son de Madrid y de Toledo, emigraron y yo nací en Berna. Pero de pequeña ya nos trasladamos a Madrid. El año pasado volví con mi madre para ver la maternidad en la que nací.

-Es usted la primer mujer en el Consejo General de Colegios Médicos. ¿Qué es eso?

-Es la institución que representa a los colegios médicos provinciales y se ocupa de darles visibilidad. Somos unos 250.000 colegiados y velamos por los intereses de los profesionales y del profesionalismo, o sea, de los ciudadanos.

-¿Cuántos miembros son en el consejo?

-Seis. En España hay siete mujeres que presiden colegios provinciales. De 52 provincias, contando Ceuta y Melilla.

-Y eso que las mujeres empiezan a ser mayoría en la profesión.

-Ahora mismo, colegiadas, somos más del 50 %. Y en las universidades, el 65 % Esta feminización va en una progresión geométrica.

-Hace falta un doce largo en selectividad para entrar en la facultad.

-Sí. Las mujeres somos más perseverantes. Los hombres tienen otras capacidades. Aquí, en A Coruña, hemos tenido juntas paritarias, pero es cierto que hay una invisibilidad del colectivo, por una parte respecto a las cúpulas directivas y por otra a nosotras mismas, que también tenemos unos prejuicios culturales heredados. Y otros valores, también. Tenemos que incorporarnos a las organizaciones, pero no para imitar los roles, sino para cambiar las dinámicas. Conseguir que te valoren, no por lo que ganas, sino por lo que eres. Eso solo lo aportamos nosotras. Me gustaría cambiar algunas cosas, introducir más valores humanos.

-Más allá de la cuestión de género, ¿qué problemas diría que tiene la profesión?

-En la pública, la saturación y la presión asistencial. En la privada, la presión de las aseguradoras y el abaratamiento de los servicios.

-El médico, sin embargo, sigue muy arriba en la pirámide social.

-Hemos perdido prestigio. Somos los más valorados, pero no nos sentimos reconocidos.