España se adelanta a la UE al obligar a un etiquetado frontal de alimentos

maría cedrón REDACCIÓN /LA VOZ

SOCIEDAD

Sanidad elige la fórmula que usa Francia de modo voluntario mientras Europa consensúa un modelo

13 nov 2018 . Actualizado a las 08:13 h.

Letra más grande y legible o mayor claridad a la hora de distinguir los nutrientes que contiene cada alimento. Esas son algunas de las carencias que observan endocrinos y consumidores a la hora de valorar cómo la industria identifica el contenido de sal, grasa, azúcares u otros componentes de cada uno de sus productos. Pero España dio ayer un paso adelante en materia de etiquetado frontal de alimentos, un distintivo voluntario en la UE, tal y como recoge el artículo 35 del reglamento 11/69 del 2011. Lo anunció la ministra de Sanidad, María Luisa Carcedo que, coincidiendo con la celebración del Día Mundial de la Lucha contra la Obesidad, avanzó una batería de medidas para mejorar la Estrategia Nutrición, Actividad Física y Prevención de la Obesidad (Naos), entre las que está la de incluir, a partir del año que viene, un etiquetado frontal obligatorio «para aportar mejor información a los consumidores de alimentos y bebidas».

El modelo elegido será el Nutri-Score, el que ya usa de forma voluntaria Francia y que también quieren incorporar Bélgica, Portugal y una cadena alimentaria española. Con este elección, como explicó el representante ante la European Federation of the Associations of Diettians (EFAD) del Consejo General de Colegios Oficiales de Dietistas-Nutricionistas, Manuel Moñino, España se adelanta al informe que prepara la Comisión Europea que se espera a finales del 2018 o principios del 2019 y que pretende ejercer de guía para los estados miembros de cara a implantar o desarrollar la mejor fórmula para el etiquetado frontal de los productos alimenticios.

Durante el debate sobre el reglamento del 2011, los colegios de nutricionistas, al igual que asociaciones de pacientes o consumidores, defendieron ya que fuera obligatorio, pero la adopción del Nutri-Score ahora en España, a juicio de este líder de salud pública de la EFAD, es precipitada, porque en breve estará elaborado el informe guía. «No estoy contra esta fórmula que puede contribuir a una elección más saludable de los alimentos, pero creo que es apresurado mostrar una preferencia hacia un determinado modelo cuando aún no ha habido un consenso a nivel europeo sobre este tema», dice.