El mago pontevedrés Pedro Volta se queda inconsciente en un número de escapismo bajo el agua

Marta Ruiz Martínez
M. Ruiz REDACCIÓN

SOCIEDAD

El ilusionista afirma que pasó cuatro minutos en parada cardiorrespiratoria tras un fallo en un truco que estaba realizando en la localidad madrileña de Navacerrada

12 nov 2018 . Actualizado a las 19:43 h.

El mago pontevedrés Pedro Volta sufrió el sábado pasado un accidente que casi acaba con su vida durante un número de escapismo bajo el agua en la localidad madrileña de Navacerrada durante el Festival Internacional de Magia.

Unos segundos después de comenzar el truco, en el que Pedro Volta estaba encadenado y con una camisa de fuerza en una urna con unos mil litros de agua, el ilusionista gallego dejó de moverse por lo que un policía local y miembros de su equipo y de la organización decidieron rescatarlo.  

 

El ilusionista gallego explica en un vídeo publicado en Youtube que pasó cuatro minutos en parada cardiorrespiratoria y relata como ocurrió todo durante un truco de homenaje a Houdini . «Yo me metía en una urna llena de agua y me escapaba de una camisa de fuerza para poder salir al exterior», explica. Recuerda que es un número que lleva haciendo dos décadas y, en algunas ocasiones, incluso, en condiciones complicadas. «Y siempre ha salido bien», subraya Pedro Volta.

«Aquí ha habido un error por mi parte, un error de desconcentración, se me enganchó una correa al principio, invertí muchos segundos, me ofusqué en quitármela y gasté mucha energía», relata. Después casi no tenía «energía ni fuerza». Recuerda que podría haber escapado, «abortando la operación», pero quiso continuar.

«Esto hizo que me desmayase debajo del agua y perdiera la consciencia. Una vez que sucedió no me acuerdo de nada más. Lo que si sé es que estuve cuatro minutos en parada cardiorrespiratoria», cuenta Pedro Volta en el comunicado que ha publicado en Youtube.

«Estoy muy feliz porque he vuelto a vivir», dice Pedro Volta. Subraya que está bien, «físicamente estoy perfecto».

Recuerda asimismo que este tipo de trucos llevan detrás muchos meses de preparación. «Amo profundamente el arte de la magia. No estoy loco, ningún mago que hace este tipo de trucos está loco. Pasamos meses entrenando. Mucha preparación. Intentaré en próximas ocasiones asumir menos riesgo pero aún así tenía un plan B, todo estaba controlado y estoy vivo», destaca.

«Si alguien tiene la culpa soy yo, un exceso de confianza, de querer pensar que podría conseguirlo y no haber tirado la toalla antes de tiempo», subraya.