Alicia Estévez: «El microscopio es fascinante»

La microbióloga pontevedresa ha sido galardonada con el premio María Wonenburger 2018


Alicia Estévez (Pontevedra, 1955) es una señora bastante seria, con los ojos pequeños y de un azul poco frecuente. Tiene un discurso firme y solvente aunque su última respuesta, mi favorita de todos los tiempos, también la define. Pronto recibirá el premio María Wonenburger que distingue toda una trayectoria dedicada a la ciencia.

-Muy contenta con el premio, ¿no?

-Claro. Cualquier reconocimiento es de agradecer, pero este además ayuda a visibilizar a la mujer y a divulgar su trabajo en ciencia y tecnología.

-Se habla mucho de ese déficit de mujeres en el mundo científico.

-Sí, sobre todo en las áreas tecnológicas, lo que los americanos llaman stem: ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, por sus iniciales en inglés. Parte de todo esto viene de la creencia que aún pervive -y también en la gente joven, que es peor- de que hombres y mujeres no tenemos las mismas capacidades. Se cree que la mujer está más preparada para carreras más dedicadas al cuidado y el hombre a otras más tecnológicas...

-¿No se van superando esos complejos?

-Algo está cambiando. Todas las políticas de igualdad que se están haciendo ayudan a mejorar, pero para que funcionen debe hacerse de una manera sutil, para que no haya rechazo por parte del sexo masculino.

-Este año se está produciendo un impulso muy importante.

-Es necesario. Y está llevando a los varones a pensar.

-¿Qué hizo que usted se interesara por la ciencia?

-Ya en el bachillerato me empezó a interesar la biología. La estancia posdoctoral en Estados Unidos fue la que me llevó a mi especialidad.

-¿Qué tal allí?

-Para mí fue una gran experiencia. Es bueno que los universitarios salgan fuera, a veces también para ver que en España no estamos tan mal. Lo importante es hacer buenas políticas para que vuelvan porque, si no, no hay relevo generacional, que es un problema que tiene ahora la universidad española.

-Es experta en acuicultura. ¿Hay que acostumbrarse a ese tipo de pescado?

-Sí, pero desde hace tiempo. Es pescado de crianza. Pero, las vacas y los cerdos también lo son. ¿Qué no es de crianza hoy en día? Y es un pescado totalmente controlado y de una gran calidad nutritiva y sanitaria.

-Si le ponen un plato de rodaballo salvaje y otro de crianza, ¿sabría distinguirlos?

-Ya participé en alguna cata de ese tipo con otros investigadores y los resultados fueron totalmente aleatorios. Es muy difícil diferenciarlos. A veces más en la textura que en el sabor.

-¿Qué es más fascinante, mirar por un microscopio o por un telescopio?

-Un astrónomo le dirá que por un telescopio, pero el microscopio es fascinante. Como decía Pasteur, los microbios van a tener la última palabra para bien y para mal. Nuestro cuerpo es casi un mundo microbiano.

-¿Es usted de esas investigadoras a las que no les gusta mucho la docencia?

-A mí sí me gusta. Y me enriquece. El contacto con los alumnos rejuvenece. Estar en contacto con su forma de pensar te hace cambiar. Sobre todo si tienes hijos. Ves su reflejo en la clase y entiendes muchas cosas. Antes de tener a mi hijo los entendía menos.

-¿Le habría gustado desarrollar otra vocación, la música quizás?

-La música se me da muy mal. Canto mal y desafino. En el colegio hasta me echaron de un coro. Pero me gusta mucho pintar. Dudé entre Biología y Bellas Artes.

-¿Sabría hacer un caldo gallego?

-Si me pongo, seguro que sí. Me gusta cocinar, pero otras cosas: lentejas o paella.

-Defínase en pocas palabras.

-Responsable, trabajadora, ordenada y empática.

-Si era tan responsable, de pequeña no la castigarían mucho.

-En el bachiller era algo rebelde, un poco contestona. Una vez me expulsaron por una mala contestación pero, cuando se lo he contado a mi hijo, no se lo cree, ja, ja.

-¿Con qué le gusta entretenerse?

-Me gusta pasear, sacar a los perros, leer. Ahora pinto muy poco. También me gusta ir a la playa en verano, nadar.

-Cuando se mete en el agua pensará «Uf, aquí hay muchos microbios».

-No, no, no pienso en eso. Ni con el pescado. Yo como de todo. Y, además, muchos de esos pescados que como están vacunados con nuestras vacunas.

-¿Celta o Dépor?

-No soy futbolera, pero por mi hijo soy del Dépor.

-¿Cuál fue el día más feliz de su vida?

-El día que adopté a mi hijo.

-Dígame una canción.

-Aleluya, de Leonard Cohen.

-¿Qué es lo más importante en la vida?

-Querer y ser querido.

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