La «epidemia» adolescente del cigarrillo electrónico crece en España

marta otero REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

Elizabeth Shafiroff | Reuters

El 20 % de los jóvenes entre 14 y 18 años lo han probado, y muchos desconocen que tiene nicotina

16 sep 2019 . Actualizado a las 19:16 h.

Las alertas comienzan a saltar. La moda de los cigarrillos electrónicos, que ha hecho que en EE. UU. se triplique el número de jóvenes que fuma, comienza a extenderse por España. «Los últimos datos -explica Andrés Zamorano, vicepresidente y portavoz del CNPT (Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo) hablan de que el 20 % de los jóvenes entre los 14 y los 18 años han probado y este nuevo sistema», atraídos por la moda y la cantidad de sabores existentes en el mercado. En Galicia todavía no se aprecia que se haya disparado la tasa de consumo, aunque sí en grandes ciudades como Madrid o Barcelona. «Hay que alertar porque son peligrosos para la salud: pueden causar daños pulmonares, cardiovasculares, al sistema inmune y al sistema nervioso. Liberan nanopartículas que se depositan en partes profundas de los pulmones. Además, los aromatizantes pueden desencadenar respuestas inflamatorias en las células monocíticas de tejido pleural humano, lo que produce toxicidad pulmonar y daño tisular», añade Zamorano.

La neumóloga del CHUAC, Julia Tábara, confirma este hecho. «Hay varios estudios que demuestran que el cigarrillo electrónico tiene sustancias nocivas para la salud, algunas incluso carcinógenas. Además, han confirmado también que algunos que se suponía que no tenían nicotina, resulta que en realidad sí la tienen».

De hecho, muchos jóvenes incluso ignoran que tiene nicotina. «Es muy grave -explica el vicepresidente del CNPT- porque hay un engaño manifiesto y los jóvenes llegan en atraídos por la moda y los sabores, y terminan enganchados por el efecto de la nicotina. Los están enganchando engañándolos con sabores».

En el mercado existen ya más de 8000 aromas, y un reciente estudio afirma que algunos de ellos son especialmente tóxicos. «Este estudio asegura que los sabores preferidos son dulce, afrutado, cremoso y mantecoso. En concreto, el de canela y el de mantequilla son especialmente tóxicos». Además, los aromatizantes que se utilizan están aprobados para uso alimentario, «pero no se han estudiado sus efectos con la inhalación». Desde la CNPT consideran que la legislación debería equiparar este tipo de producto con los cigarrillos clásicos. «Se ha avanzado mucho -dicen-, pero aún hay ciertos aspectos que no están claros sobre los sitios en los que se puede fumar y los que no».

Para Julia Tábara, el papel de los educadores es fundamental, porque «el hábito del tabaco está muy metido en la sociedad, y muchos adolescentes son hijos y nietos de fumadores; y es más difícil que lo vean como algo nocivo para la salud porque lo ven en su rutina habitual».

La neumóloga alerta, además, del peligro que supone que este tipo de productos sea utilizado por famosos en el público o en el cine, lo que es «un reclamo» para los jóvenes. «Hay que educar bien -asegura-, e intentar que se alejen de todo tipo de drogas y fomentar más el deporte, porque en España somos mucho más de botellón». La experta reconoce que en los últimos años han comenzado a verse en las consultas algunas patologías relacionadas directamente con el cigarrillo electrónico, como la neumonía lipoidea.

La moda que viene: fumar en un «pen drive»

El alarmante consumo de cigarrillos electrónicos en EE. UU. está empezando a causar problemas en los institutos del país. Allí se ha puesto de moda un dispositivo para el vapeo de líquidos de sabores del tamaño de un pen drive, que ha acabado con la paciencia de los profesores. «El JUUL está arrasando -explica Andrés Zamorano-, hasta el punto de que la FDA ya ha dicho que si no se toman medidas, si no se regula, lo van a prohibir porque esto es un descontrol. En los institutos los chavales lo utilizan en la propia clase, es tan pequeño y apenas produce humo, así que el cuando se da la vuelta el profesor le van dando caladas, pero lo camuflan como si fuese un pen drive». Este tipo de dispositivo, que tiene el triple de nicotina de la permitida en España, está ingeniado para que el impacto que produce en la garganta sea bastante suave, lo que atrae más a los jóvenes. «Los profesores eran incapaces de diferenciar entre el cigarro y el pen drive, así que en algunos centros los prohibieron directamente», afirma Andrés Zamorano.

Los expertos temen que esta moda llegue en breve a España, y desde la CNPT denuncian que en la actualidad se puede adquirir por Internet «en páginas como Amazon». «Suponemos que esta moda llegará, porque todas al final llegan. Aquí la dificultad es que, por la cantidad de nicotina, no estarían permitidos, pero todo sería adaptar las cantidades al máximo en España que son 20 mg por ml».

Por su parte, la neumóloga Julia Tábara recuerda que estos dispositivos pueden incitar a los adolescentes al consumo de otras sustancias. «En los últimos estudios que estamos viendo muchos jóvenes inteligentes que saben que el tabaco es una adicción difícil de controlar están usando el cigarrillo electrónico para consumir otro tipo de drogas, y eso si que me parece muy preocupante».