Galicia fue la primera en darles amparo, pero con matices

Vuelve una universalidad de la sanidad que las comunidades trataron de conservar

.

Santiago / la voz

La exclusión de los inmigrantes irregulares de la sanidad pública desde septiembre del 2012 -a excepción de las urgencias, que siempre estuvo garantizada, y de los menores y las embarazadas, que tenían total cobertura- provocó tal rechazo en oenegés y colectivos sanitarios que una comunidad del PP, Galicia, fue la primera en poner en marcha una alternativo a una medida impuesta por su propio partido. Cuando en el 2012 se eliminó el derecho de los simpapeles a tener médico de familia, y por lo tanto a ser derivados a un especialista, Galicia diseñó un programa, denominado de protección de la salud pública, por el que aquellas personas que no tuviesen regularizada su situación pero acreditasen falta de recursos y llevar residiendo al menos 183 días en la comunidad, tendrían acceso a las mismas prestaciones que otro ciudadano. Eso sí, sin acceder con la tarjeta sanitaria sino a través del programa.

Los requisitos que se pidieron durante estos años a los extranjeros irregulares fueron la gran laguna de este plan, y provocaron que nunca pudiesen equipararse sus derechos a los de una persona con tarjeta sanitaria. Porque se les exigía acreditar falta de ingresos, medio año de residencia y además debían renovar anualmente su registro. En la práctica, y tratándose de un colectivo en situación de vulnerabilidad, muchos inmigrantes se quedaron al margen. Según los datos del Sergas de este verano, hay unos 1.400 usuarios inscritos, y desde su puesta en marcha se incluyó a más de 4.500.

Aunque es un plan que cojea, pocas autonomías dejaron a los inmigrantes irregulares sin cobertura. Casi todas siguieron la senda gallega con medidas similares. Hasta el punto de que el Ministerio de Sanidad gobernado por el mismo PP propuso en el 2015 devolver el derecho a la atención primaria a los simpapeles por cuestiones de salud pública y para no saturar las urgencias. No obstante, el Gobierno de Mariano Rajoy nunca llegó a desarrollar esta medida. 

Recuperan la tarjeta sanitaria

Uno de los principales avances del decreto ley aprobado es por lo tanto que las comunidades tramitarán las tarjetas sanitarias para los extranjeros irregulares. Es decir, que recuperarán un documento esencial en el acceso a la sanidad, la tarjeta. Y es que aunque hasta ahora estaba garantizada la atención, el hacerlo a través de un programa específico y sin este documento les daba un acceso por la puerta de atrás.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

Galicia fue la primera en darles amparo, pero con matices