Un monólogo sobre la etnia gitana reabre la espita de los límites del humor

El gallego Rober Bodegas se disculpa y asegura haber recibido amenazas de muerte

Rober Bodegas ofrece esta noche uno de sus monólogos en la Casa de Cultura de Burela
Rober Bodegas ofrece esta noche uno de sus monólogos en la Casa de Cultura de Burela

Santiago / la voz

No es reciente, pero el extracto de un monólogo del humorista gallego Rober Bodegas en el canal Comedy Central ha desatado una ola de indignación y críticas, e incluso amenazas amparadas en las redes sociales. Se trata de una actuación en la que el comediante habla de la etnia gitana, y en la que reproduce estereotipos asociándola al tráfico de drogas, a las bodas con menores de edad o a las conductas incívicas. «Ya no se pueden hacer chistes de gitanos, desde hace unos años cuando alguien hacía un chiste sobre ellos llegaba una carta -sorprendentemente bien escrita- pidiendo que no se hiciesen más». Frases como esta provocaron una oleada de críticas, e incluso de amenazas, que han desembocado en una disculpa por parte del humorista, aunque no todos han aceptado esta rectificación.

La Fundación Secretariado Gitano ha puesto la cordura en torno a esta polémica. Desde esta entidad valoran tomar medidas a nivel legal, pero en todo caso recuerdan que «el humor nunca puede servir para ir contra la dignidad de un pueblo». El racismo, insisten «no es humor nunca». La Fundación valora las disculpas de Bodegas y condena cualquier tipo de manifestación violenta en contra del humorista «pero hay que recordar que si se difunden estereotipos que ahondan en los prejuicios que hay sobre los gitanos, se genera discriminación». En la misma línea conciliadora se manifestó Ververipen, un espacio para personas gitanas y no gitanas que luchan por el respeto a la diversidad.

Colectivos como Gitanas Feministas o la Fundación Internacional de derechos Humanos lamentaron el monólogo de Rober Bodegas, mientras que la Sociedad Gitana España, que preside el gallego Sinaí Giménez, ha presentado una denuncia en un juzgado madrileño por considerarlo xenófobo y racista. Comedy Central no ha realizado ningún comentario sobre el monólogo.

400 amenazas

El humorista emitió un comunicado en la red social Twitter en el que asegura estar en Centroamérica y haber recibido estos días más de 400 amenazas de muerte «así como la organización de batidas para buscarme y servir venganza». Ante los miles de insultos, asegura, «veo y comprendo el error cometido». Bodegas insiste en que personalmente nunca le ofende ningún chiste, «ya ataque a mi procedencia, físico, valores o creencias... pero comprendo que no todo el mundo afronta el humor de la misma manera». Las reacciones, sin embargo, han ido en ambas direcciones, ya que en las redes también circularon mensajes de apoyo al humorista.

Quien, al menos a última hora de ayer, no había hecho ningún comentario al respecto fue el bailador Joaquín Cortés, quien criticó duramente una entrevista de la actriz Paula Echevarría en la que aseguraba, al ser comparada con la bloguera Dulceida, que era «como comparar a Dios con un gitano». En aquel caso Cortés acusó a actriz de falta de humanidad y respeto, unas críticas en las que se reafirmó pese a las disculpas de la asturiana. La Fundación Secretariado Gitano también se puso en contacto en aquella ocasión con la actriz, lamentando que se refuercen las imágenes estereotipadas de las personas de etnia gitana. Este colectivo recoge anualmente en su informe de discriminación casos en los que los gitanos son víctimas de desigualdades en el empleo, la educación o el tratamiento por parte de los medios de comunicación. De hecho, realizan un seguimiento e instan a las entidades que cometen estas discriminaciones a rectificar, aunque muchas veces sin éxito en la respuesta.

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