La Xunta dará un bono de 490 euros a mayores sin plaza en residencias públicas

Un plan de Política Social incorporará a la dependencia a 4.000 personas este año

Actividades lúdicas en la residencia de mayores Divina Pastora de Vilagarcía
Actividades lúdicas en la residencia de mayores Divina Pastora de Vilagarcía

Santiago / La Voz

En Galicia hay 57.000 personas que reciben alguna prestación de la ley de dependencia. Y hay otras diez mil que tienen ese derecho, pero no cuentan con ninguna ayuda. Entre ellas, unas 1.600 aguardan por una plaza en una residencia pública. A este colectivo va dirigido precisamente el Bono Autonomía en Residencia, una medida al estilo Bono Concilia para las escuelas infantiles, que permitirá a los mayores contar con una prestación económica para sufragar un centro privado mientras esperan por la residencia pública.

El encargado de dar a conocer esta iniciativa fue el conselleiro de Política Social, José Manuel Rey Varela, dentro de un plan de apoyo a la dependencia que pretende superar los 60.000 gallegos atendidos en el marco de esta ley, uno de los objetivos de legislatura de Núñez Feijoo. La ayuda será de unos 490 euros al mes de media, con un máximo de 715 euros en función de la capacidad económica de las familias. A los 1.600 que aguardan por una plaza en un centro público se les ofrecerá esta posibilidad -si no tienen otra prestación concedida-, y aunque la previsión es llegar a casi un millar, se dará respuesta a todas las solicitudes que se presenten. Estas personas recibirán en su domicilio en los próximos días una carta en la que se les informará de este nuevo recurso, así como de cuál es la cantidad que les corresponde en función de su grado de dependencia, renta y patrimonio.

Así, la máxima será de 715,07 euros para las personas con un mayor grado de dependencia y menor capacidad económica, y la mínima de 75 para aquellos dependientes con grado I y más capacidad económica. No obstante, el aceptar esta ayuda no significa renunciar a plaza en una residencia pública, por lo que en el momento en el que haya una vacante podrán acceder a la misma.

Esta es una de las dos medidas presentadas, que se llevarán a cabo entre el 1 de septiembre y finales de diciembre. La otra está centrada en el servicio de ayuda en el hogar, y en este caso el número de beneficiarios llegará a tres mil, con lo que en total serán cuatro mil, superando los 60.000 atendidos, que es el objetivo que se había propuesto la Xunta para toda la legislatura.

En este caso Política Social abonará 1,5 millones de horas de atención domiciliaria, con lo que se llegará a los 8,9 millones en total. La Consellería remitirá a los 313 concellos este incremento para que puedan transmitirlo a los usuarios. La medida costará 14,7 millones de euros, mientras que el Bono Autonomía tendrá un coste de 6,3 millones de euros. En total, 21 millones de euros para incorporar en los próximos cuatro meses a cuatro mil personas con derecho a la prestación por dependencia.

La falta de plazas en las residencias públicas es una realidad en la comunidad gallega, y de hecho la oferta privada supera a la pública. Actualmente hay 7.820 puestos entre centros públicos y plazas concertadas en residencias privadas, y más de 11.600 estrictamente privadas, lo que supone menos de veinte mil.

El conselleiro de Política Social, José Manuel Rey Varela, destacó las 60.000 personas atendidas cuando finalice el 2018 «unha cifra nunca antes acadada», y recordó que esto permitirá «adiantar dous anos un obxectivo que inicialmente se fixou para toda a lexislatura». En la comunidad gallega, el 85 % de las resoluciones son positivas. Es decir, se concede el derecho a la prestación en el 85 % de las peticiones, frente al 79 % de la media estatal.       

La ayuda a domicilio, el principal recurso de los gallegos

Ochenta mil gallegos han solicitado una prestación por dependencia y, de ellos, más de 67.000 ya tienen reconocido su derecho, lo que no quiere decir que estén recibiendo la ayuda correspondiente. De hecho, el número de personas atendidas supera las 57.000, por lo que hay otras diez mil que aguardan por un servicio.  

La dependencia incorpora en su cartera varios recursos para que el usuario elija el que mejor se adapta a sus necesidades, como un centro de día, una residencia, horas de ayuda a domicilio, o una prestación económica para las personas que cuidan a sus familiares dependientes. Y la elección -o la asignación por parte de las administraciones- varía mucho en función de las comunidades autónomas. Así, en Galicia el más utilizado es la ayuda a domicilio, que supone más del 32 % de las prestaciones concedidas, seguida de la prestación económica por cuidados familiares y la atención residencial, que beneficia a 8.109 gallegos según las últimas estadísticas del mes de junio.

A nivel estatal, sin embargo, la ayuda a familiares es el recurso más utilizado, seguida de la ayuda a domicilio.  

Mujer de más de 80 años

El Ministerio de Sanidad realiza estadísticas mensuales con el perfil de las personas beneficiarias. Y más del 65 % son mujeres. En cuanto a la edad, y con datos estatales, del casi millón de españoles que están recibiendo una prestación, más de 537.000 tienen ochenta o más años. También hay un colectivo importante entre los tres y los 18 años, de 55.700 menores, ya que la dependencia no solo está dirigida a mayores, sino a personas que tienen, como la ley indica, diferentes grados de dependencia. En Galicia, la mayoría de las personas que optan por esta ayuda sufren una gran dependencia, el nivel más elevado, mientras que en España hay más casos del grado intermedio.

Galicia necesita más plazas en residencias

Elisa Álvarez
¿En la pública o en la privada? Pasamos un día en una residencia de carácter público y en otra de carácter privado. Galicia cuenta con 104 instalaciones de este tipo. Un negocio al que si suma el de la atención a domicilio, genera más de 700 millones de euros en la comunidad.

Más de 1.500 personas están en lista de espera para entrar en un centro, la patronal afirma que hay un déficit de 6.000 plazas y la Organización Mundial de la Salud recomienda 12.000 más

Una buena atención a las personas mayores pasa por tener los recursos suficientes. Y las residencias son uno de los más importantes, pese a que los expertos abogan por que el usuario permanezca el mayor tiempo posible en su hogar y en su entorno habitual. En ocasiones no es posible, y es entonces cuando se necesitan estos centros. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda cinco plazas por cada cien mayores de 65 años. En la comunidad gallega hay 665.939 personas de este intervalo de edad. El 5 % son más de 33.000. Pero las plazas residenciales rondan las 21.000, lo que deja las cuentas claras: harían falta otras 12.000 para alcanzar esta ratio.

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