Los microorganismos del transporte público

Se ha descubierto que la microbiota de cada individuo no viene determinada por sus genes, sino por factores externos


La población de microorganismos que vive dentro de nosotros y que regula gran parte de nuestras funciones depende y puede cambiar según la línea de transporte público que cojas.

Cada vez resulta más evidente -al menos a mi me lo resulta- que estamos asistiendo al comienzo de la era del microbioma. Sí, ya sabes, el microbioma: el conjunto del material genético, de los genes, de los millones y millones de microorganismos que se hospedan en nuestro cuerpo. Desde los que se pasean por nuestra piel hasta los que colonizan nuestro sistema digestivo. Y esos genes son las instrucciones que gobiernan lo que cada uno de estos bichitos hace y cómo lo hace.

Ya, ¿y qué importancia tiene esto? Pues que, visto lo visto, parece que después de cientos de miles de años de evolución, nuestro mayor mérito es ser unos huéspedes acogedores para los microorganismos adecuados. Y es que, en los últimos años se ha descubierto, y se sigue descubriendo, casi cada día, nuevos aspectos y funciones de nuestro organismo, de nuestra naturaleza, en definitiva, de nuestro yo, que en realidad están determinados por esos microorganismos: nuestro tránsito intestinal; nuestras intolerancias y alergias alimenticias; pero también nuestro estado de ánimo; y hasta incluso, parece probable, que nuestra propensión a padecer trastornos y desórdenes mentales, desde depresión a autismo; pero también cáncer, Alzheimer y vaya usted a saber qué más.

Pero espera, que la verdadera revolución llega ahora. Porque se ha descubierto que la microbiota de cada individuo no viene, como se creía hasta hace poco, determinada por sus genes (atendiendo a que estos definen las condiciones particulares del entorno o ambiente que colonizan los microorganismos -la acidez de los jugos gástricos, el pH de la piel, etc.-, lo que a su vez condiciona qué microorganismos proliferarán con mayor éxito; aquellos que están mejor adaptados a esas condiciones). Por el contrario son los factores externos, principalmente la dieta y el estilo o hábitos de vida, los que perfilan la naturaleza de nuestros compañeros microbianos. Es decir, que esta micro-población puede ir cambiando a lo largo de toda la vida en función de factores externos como enfermedades, medicamentos, condiciones ambientales, el clima, situaciones de estrés, hábitos de higiene o cambios en la dieta. Y claro, de la gente con la que interactuemos a diario: de a quién estrechemos la mano o de quién nos estornude encima.

Todo lo cual se traduce en que los investigadores que trabajan en este campo están cada vez más convencidos de que con el tiempo muchos desórdenes, trastornos, enfermedades y, en general, fallos de funcionamiento de nuestro organismo se podrán corregir, subsanar, actuando sobre nuestra población microbiana. Introduciendo una especie en concreto por aquí, sustituyendo otra por allá. A base de recetar productos probióticos específicos y con implantes o siembras de microorganismos.

Lo dicho, toda una revolución que a lo mejor resulta tan fácil de implementar como coger el autobús adecuado. Porque un estudio recién publicado ha demostrado que cada línea de transporte público tiene su propia comunidad microbiana característica, la cual viene determinada por la zonas o entornos de los que parte y por los que circula, y por sus usuarios habituales. Dicho de otro modo, la población microbiana que pulula en una línea que parte de una zona residencial y ajardinada y cuyos usuarios son funcionarios y estudiantes es distinta a la de la línea que parte de un suburbio industrial, capitalizada por obreros. Si bien este descubrimiento se ha efectuado analizando el sistema de metro de Hong Kong, parece lógico aceptar que las conclusiones son extrapolables a cualquier sistema de trasporte urbano organizado en líneas.

Y sí, es cierto, lo del metro y el perfil microbiano propio de cada línea de trasporte público no deja de ser algo anecdótico. Pero, ¿a que todo lo demás que les he contado sobre el microbioma resulta apasionante?

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos
Comentarios

Los microorganismos del transporte público