Dos alumnas gallegas de 10, de prácticas con Valentín Fuster

mateo casal / r.r. REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

Las dos jóvenes, seleccionadas por su expediente, apenas se creen que trabajarán con el cardiólogo

22 mar 2019 . Actualizado a las 19:58 h.

Ninguna de las dos se lo habría imaginado. «Los ocho mejores de toda España», repetían ambas. Y ahí están. Forman parte de los becados del programa Acércate, que organiza el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC). La coruñesa Belén Moldes y la ferrolana Lidia González participan durante estas dos últimas semanas de julio en un proyecto que acerca, a alumnos de toda España con media de diez en bachillerato, al mundo de la investigación en medicina cardiovascular. Ellas desconocían la existencia del proyecto y gracias a sus profesores se enteraron del mismo. «Una profesora me dijo que con mi nota podía acceder y dije que lo intentaría, pero no creía que me fuese a tocar. Estoy muy sorprendida», cuenta Belén Moldes. Para Lidia González, la idea le resultaba surrealista, pero está muy agradecida por la oportunidad: «Es un reconocimiento al esfuerzo de estos años y una oportunidad para conocer el mundo de la investigación, que una vez que estás en la carrera, poco se ve», explica. 

Estudiarán Medicina

Ambas tienen claro que comenzarán sus estudios de Medicina en la Universidad de Santiago, pero aún no saben a ciencia cierta por dónde encaminar su carrera profesional. Belén duda si tirar por la práctica médica o por la investigación: «Incluso me veo combinando consultas para oenegés con el laboratorio. De pequeña me atraía mucho Pediatría, pero Cardiología a partir de esto me está despertando el gusanillo», afirma. Algo similar le sucede a Lidia González, que aprovechará el curso para orientar su futuro.

«Es todo nuevo para nosotras», dice Belén Moldes. Durante estos quince días entran a las nueve de la mañana y se sumergen en el mundo de la medicina hasta las seis de la tarde. Tras la visita al animalario­­­­­­­­­­ -que cuenta con conejos, cerdos y 45.000 ratones- llegaron las prácticas. Estudiar las células del hígado de un ratón obeso y uno «normal», medir los niveles de glucosa en sangre antes y después de pinchar insulina a los ratones... También destacan las clases de transgénesis, genómica o medicina comparada, que les acercan a profesionales de renombre, como es el caso del doctor Valentín Fuster, el padrino e impulsor del proyecto. El director general del centro y doctor honoris causa en treinta y cuatro universidades es un referente para ellas e impartirá una charla la próxima semana. «Es muy impactante y un lujazo simplemente poder cruzar palabras con un profesional de este calibre», explica Belén. Concuerda con ella Lidia, ya que le resulta un honor «poder oír de su boca cómo consiguió llegar hasta donde está».