En Allariz, los burros de la Asociación Andrea hacen magia

m. otero REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

La Asociación Andrea ofrece terapia asistida para discapacitados con ayuda de los animales

18 may 2018 . Actualizado a las 14:35 h.

La Asociación Andrea sabe que sus terapias no hacen milagros. Pero es verdad que en sus trece años de experiencia han vivido muchos momentos mágicos, los protagonizados sobre todo por sus burros y los miembros de los colectivos en desventaja social, física y psíquica que se benefician de estos tratamientos.

«Es una labor muy gratificante -explica la psicóloga Elsa Pérez-, poner en contacto a estos dos colectivos dando espacio para que se den los procesos terapéuticos adecuados... Se producen interacciones muy bonitas, ricas y muy saludables cuando estás en ese momento mágico (entre comillas) con los usuarios, los animales y los profesionales, en un entorno adecuado». La clave para que todo salga bien es tener una manada de burros «fija y estable, que vive en semilibertad, tiene sus necesidades cubiertas de espacio, compañía, alimento... », algo que, aunque no lo parezca, tiene detrás «un trabajo muy duro».

La asociación se formó en el 2005, cuando un grupo de profesionales de la salud mental vieron la posibilidad de realizar al mismo tiempo una labor social y medioambiental: acabar con la situación de desamparo que vivían los burros y, al mismo tiempo, aprovechar sus grandes cualidades para las terapias con personas discapacitadas.