«Arteijo, Mugía, Órdenes» o cómo en Internet se le dan patadas a la toponimia

Google o Wikipedia recogen la mayor parte de los topónimos de nuestra comunidad en su versión en castellano. Un grupo de alumnos de Arteixo se ha sumado a otras iniciativas anteriores para exigir que se cambie el nombre de su pueblo

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Arteijo, Mugía, Finisterre o Sanjenjo... Los mapas de Google han llegado a desfigurar la toponimia gallega hasta tal punto de encontrarse con lugares que resultan casi irreconocibles al primer golpe de vista. Otros, a pesar de ser fácilmente identificables provocan, cuanto menos, un frunce de ceño. Desde Google podemos pasear por Órdenes y no por Ordes, por Puertomarín y no Portomarín o Valle del Dubra y no Val do Dubra. 

La batalla por conseguir cambiar los nombres de los mapas de Google tiene su recorrido. No es nueva. Pero cada vez suma más adeptos. Los últimos en tratar de captar la atención de Google son los alumnos del IES Manuel Murguía de Arteixo. Capitaneados por su profesora de Lingua Galega e Literatura Teresa Seara y por Gabriela Prego y Luz Zaz (dos docentes e investigadoras de la USC) han comenzado su peculiar pelea desde un pupitre para conseguir que el gigante de Internet normalicen el topónimo de Arteixo (en lugar de Arteijo). «Este grupo de rapaces está aprendendo con esta iniciativa que a pesares de ser un grupo pequeno poden conseguir que unha empresa tan importante como Google escoite as súas peticións e cambie algo que é incorrecto se o fan dun xeito apropiado», explica la profesora Seara, que cuenta que muchos de los menores se mostraron realmente sorprendidos al comprobar que la aplicación de mapas de Google se refería al lugar en el que vivían como Arteijo. No estarán solos. El alcalde del concello de Arteixo, Carlos Calvelo, a través del servicio de normalización lingüística apoyará esta iniciativa de los estudiantes para que se normalice el topónimo en estas aplicaciones. 

La petición viene de largo y suma importantes adeptos. En el 2017, todos los grupos del Parlamento gallego instaban a la Xunta a dirigirse al Gobierno central y a Google Maps para pedir el respeto de la toponimia oficial de nuestra comunidad. Tampoco se quedaron de brazos cruzados los usuarios de Change.org. La famosa plataforma de peticiones lanzó hace ya años una campaña con la que pretendía presionar al buscador: «Muchos microtopónimos están siendo sustituidos por antiguas formas castellanizadas. Muchas de ellas en desuso o ridículas, que perjudican gravemente la normalización de la toponimia de Galicia». Su campaña acumuló algo más de 5.300 firmas, pero no consiguió hacer el ruido suficiente.

Desde Google aseguran que en el mes de marzo del 2016 expandieron el número de idiomas que utilizan en la toponimia de su herramienta de GPS «incorporando, entre otras, las lenguas española, gallega, catalana y vasca». Explican desde el departamento de comunicación que para mejorar la experiencia de navegación «se han añadido miles de etiquetas de países y ciudades, permitiendo al usuario navegar el mundo en su propio idioma». De esta forma, Google asegura que para poder encontrar Tui, Xinzo de Limia u Oza dos Ríos en vez de sus incorrectas fórmulas castellanizadas es preciso experimentar la navegación totalmente en lengua gallega. En cualquier caso, recuerdan que existe una página web en la que los usuarios pueden sugerir y enviar sus correcciones sobre los mapas: «Nos valemos de fuentes oficiales para definir la toponimia de cada región».

Mientras Google no se pone manos a la obra para normalizar todos los nombres gallegos, los usuarios de la aplicación de GPS podrán seguir viajando por Noya, Oya, La Guardia o Mellid. Estas son algunos de los topónimos más llamativos que se pueden encontrar en el buscador.

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