«¿Quen vai controlar se se mete o bicho vivo ou morto a cocer

Javier Becerra
Javier becerra REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

Martina Miser

En Galicia se ve con escepticismo la ley suiza que desde hoy prohíbe cocinar los crustáceos sin que hayan sido aturdidos

01 mar 2018 . Actualizado a las 10:34 h.

Desde hoy en Suiza no se pueden cocer vivos mariscos como la centolla, la langosta o el bogavante. Una ley que incluye una serie de modificaciones en material de protección animal recoge esa prohibición. En adelante, en el país helvético los crustáceos tienen que ser previamente aturdidos antes de matarlos. Asimismo, no podrán ser transportados ni expuestos en hielo o agua helada, sino que tienen que mantenerse en su entorno natural.

Estas disposiciones chocan con las prácticas habituales en el sector de la pesca y la restauración en Galicia, donde la medida ha causado bastante sorpresa. Entre los profesionales de las marisquerías la sensación es de incredulidad. «Non vexo iso moi lóxico e si moi esaxerado», indica Alberto Domingo del Restaurante Asador D’berto, un clásico de las Rías Baixas, en O Grove. «Din que ten que ser atordado. ¿Como? ¿E quen vai controlar agora se se mete o bicho vivo ou morto a cocer?», se pregunta. «Espero que isto só quede en Suíza e non rematemos aquí facendo o mesmo», concluye.

Otros profesionales del sector opinan en una línea similar. Pero prefieren no aparecer con nombre «que aquí a la mínima te señalan», dice uno de ellos. En todo caso aclaran que en casos como la centolla la práctica habitual pasa por matar al animal antes de introducirlo en la pota. «Pónselle vinagre na boca co animal patas arriba, e morre antes», explica Domingo. En otros casos, como el bogavante o las cigalas, se suelen cocer directamente. «¿Y de extenderse eso que se haría con los berberechos y los percebes? ¿También habría que matarlos?», se pregunta otro restaurador.