Un grupo gallego aporta un enfoque nuevo para luchar contra la leucemia

Raúl Romar García
r. romar REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

Andres Ruiz

Desvela el papel clave de una proteína en la regulación del ARN en la enfermedad

12 feb 2019 . Actualizado a las 16:46 h.

Se llama TET2 y es la protagonista de esta historia. Es una proteína que, como otras, tiene la capacidad de modificar el ADN, de apagar o de encender determinados genes, determinando así la función e identidad de las células de nuestro organismo. Y está mutada en las leucemias, otros cánceres sanguíneos e incluso en el tumor de próstata, en los que se ha comprobado que la proteína funciona deficientemente. Es la teoría, justo donde los investigadores han puesto el foco. Pero ahora también hay que mirar para otro lado, porque TET2 no solo influye en la macromolécula de la vida, sino también en el ARN, el mensajero de la información genética.

Es lo que han demostrado en un estudio en células madre dos equipos del Cimus de Santiago, el de Células Madre y Enfermedades Humanas, dirigido por Miguel Fidalgo, y el de Reparación e Integridad del Genoma, liderado por Miguel González-Blanco, cuyas conclusiones se han publicado en Nature Genetics. Es un trabajo de investigación básica en el que también se han descrito nuevos mecanismos de la proteína, pero que abre las puertas para un mejor abordaje de la leucemia y otros tumores y para mejorar en el futuro tanto el diagnóstico como el tratamiento de la enfermedad. «El trabajo es muy importante porque abre un nuevo enfoque que nos hará reevaluar lo conocido para afrontar las enfermedades desde otro punto de vista, ya que, por ejemplo, en el caso de la leucemia no habrá que mirar solo los cambios en el ADN, sino también en su ARN», explica Diana Guallar, la primera autora de la investigación.

La investigadora del Cimus pone un ejemplo gráfico: «Es -dice- como si tuviéramos gafas nuevas con las que ver el cáncer, ahora podemos reevaluar lo que ya sabemos, con un abanico más amplio de colores».