Empresas gallegas empiezan a facilitar a sus empleadas congelar sus óvulos

Elisa Álvarez González
Elisa Álvarez SANTIAGO / LA VOZ

SOCIEDAD

En el 2016 un total de 23 mujeres optaron por esta vía por motivos no médicos

11 ene 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Dos de los grandes de la tecnología, Facebook y Apple, ofrecieron en el año 2014 a sus empleadas congelar sus óvulos, vitrificar en términos técnicos. El anuncio casi sonaba a ciencia ficción en aquel momento. Pero como ocurre muchas otras veces lo único que hicieron estos dos gigantes fue adelantarse al resto. El Club de las Primeras Marcas de Valencia firmó en el mes de noviembre un acuerdo con el Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI) para dar ventajas económicas en este proceso a las trabajadoras de las empresas que conforman la asociación. Y en Galicia, aseguran desde el IVI en Madrid, ya hay casos, aunque no tienen un recuento exacto de cuántas empresas dan este beneficio social. Este año, además, se prepara un acuerdo de más calado, «estamos en negociación con alguna empresa muy importante para que tengan esta oportunidad», explica el director de este centro en Vigo, Elkin Muñoz.

Se trata de un beneficio social que implica unos descuentos, no que el proceso sea totalmente gratuito. En concreto se establece una rebaja del 50 % en la primera visita al instituto; un 5 % en los tratamientos y un 10 % en la vitrificación de óvulos, excluyendo los procesos genéticos.

En Galicia congelan óvulos un número reducido de mujeres, y lo cierto es que la mayoría lo hacen por motivos médicos, no sociales. Desde el IVI aseguran que en su clínica han optado por esta alternativa 205 mujeres en una década, pero la mayoría por una causa de salud, como padecer cáncer. De esas 205, de hecho, más de 120 lo hicieron por culpa de un tumor. En el caso de las mujeres que preservan su fertilidad por motivos médicos, la media edad no es alta, de unos 31 años, pero cuando la motivación es social, la edad se eleva casi a los 38 años. Desde el Instituto ponen el foco en esta demora, excesiva, ya que en otras comunidades no se espera tanto para dar el paso.

Cuando el motivo es social la cifra es menor, pero se ha multiplicado en Galicia. Así, en el 2016 23 mujeres optaron por esta alternativa para retrasar la maternidad, mientras que una década antes habían sido dos. La cifra fue subiendo año tras año. En el 2012, por ejemplo, fueron seis. Los profesionales aconsejan que esta opción se tome antes de los 36 años, porque a partir de los 37 la fertilidad cae en picado. Incluso recomiendan que previamente se haga una evaluación de la reserva ovárica que, por decirlo de forma simple, determina los años de fertilidad que le quedan a la mujer. Y es que esta reserva varía en función de las personas, pese a tener la misma edad.

El aumento de mujeres que deciden preservar su fertilidad en los últimos años es común en toda España. En el 2016 fueron 900 -por motivos sociales-, un 30 % más que en el 2015. La mayor parte son personas sin pareja, un 85 %, que decide esperar unos años para formar una familia. Según los datos del IVI, en torno al 80 % tienen estudios universitarios, y las profesiones más comunes son docente, abogada, médica, administrativa y economista.

«Es un colchón de seguridad, muchas no los van a usar»

Oscar Vazquez

Con 40 años y un buen estado de salud una mujer no es mayor ni socialmente ni físicamente. Pero la genética lleva otros ritmos, «y desde el punto de vista reproductivo las cosas no van a cambiar», explica Elkin Muñoz.

-¿Cuándo una mujer decide vitrificar sus óvulos por motivos no médicos, qué razones da?

-El perfil es el de una mujer profesional, y el motivo está más relacionado con la situación de pareja que con su desarrollo laboral. Lo ideal es que vinieran antes, a los 32 años, pero lo cierto es que en Galicia llegan de media casi con 38 años.

-¿Y usan después estos óvulos?

-La gran mayoría de momento no los usan. Nueve de cada diez mujeres que han vitrificado sus óvulos no los están usando, y lo mismo ocurre a nivel nacional. Las que lo hacen tardan una media de dos años en utilizarlos pero la gran mayoría no los usa.

-¿Es un colchón de seguridad?

-Sin duda, es un colchón de seguridad, muchas no los van a usar, van a ser fértiles con sus parejas el día que la encuentren o cuando quieran tener hijos. Y nosotros les animamos a ello. La reproducción asistida debe funcionar cuando la natural no lo hace.

-¿Son muy incipientes en Galicia los acuerdos con empresas para ofrecer ventajas a sus empleadas?

-Sí, ahora estamos en negociación con alguna empresa muy importante. Nosotros tenemos un programa muy afianzado para vitrificación de óvulos para pacientes con cáncer, llevamos casi diez años y lo ofrecemos de forma gratuita. Esto hace que dentro de todas las clínicas IVI seamos la tercera en España que más aporta a este programa de preservación de la fertilidad por razones oncológicas, cuando a nivel de población no somos la tercera ni mucho menos.

-Una vez vitrificados, ¿hasta cuándo se pueden utilizar?

-Serán las condiciones físicas y médicas las que van a permitir a la mujer utilizarlos a largo o corto plazo, pero las sociedades científicas se han pronunciado en no tratar a mujeres mayores de 50 años, y así lo hacemos.

-¿No cree que la empresa debería apoyar a la trabajadora para ser madre cuando ella quiera, y no animarla a congelar sus óvulos?

-Nadie ha venido en 20 años a decirme voy a vitrificar mis óvulos porque quiero hacer un máster, ni porque la empresa la explote, así que no sería justo pensarlo. Los gobiernos deberían plantearse la necesidad imperiosa de promover la natalidad, y veo bien que la empresa, con las limitaciones y recursos que tiene, se preocupe por el bienestar de sus empleados. Si analizamos el perfil de las 900 mujeres que en España al año toman esta decisión veremos que no van a cambiar de idea porque la empresa se lo ofrezca o no, son razones personales.

-En los medios se publica habitualmente que mujeres de 48 ó 49 años han sido madres, ¿no da esto una falsa sensación de confianza a las mujeres?

-Sin duda hace daño. El problema es la falta de información veraz, y nosotros tratamos de difundir mensajes de carácter científico. Muchas mujeres se embarazan a los 49 años, lo hacen con óvulos donados y no lo dicen. Con 40 y 50 años no somos mayores social y físicamente, pero desde el punto de vista reproductivo las cosas no van a cambiar.