«El invierno será muy lluvioso»

Rubén Vázquez empezó con la página de Meteovigo como una pasión y actualemnte le consultan incluso desde Latinoamérica


Rubén Vázquez (Vigo, 1980) tiene una oficina desde la que vigila el mundo. Allí controla los modelos meteorológicos más completos para hacer sus propios pronósticos, normalmente muy bien afinados (anuncia un invierno movidito). Pero lo que lo ha traído a esta página no es solo su bola de cristal electrónica sino su vocación de cazatormentas.

-Explíquese un poco, ¿qué es eso de cazatormentas?

-Pues alguien que sale con una cámara a capturar los efectos de un evento meteorológico extremo. Lo que hago es salir para grabar y enseñar esas imágenes a la gente desde mi web.

-¿Y eso no es un poco peligroso?

-Cuando salgo a cazar veo antes los modelos, las zonas y tengo una idea de cómo va a afectar el fenómeno. Se trata de estar siempre en una zona sin riesgo, que vaya a sufrir daño, pero protegiéndonos. En esto hay un poco de locura, pero no vamos como locos.

-Cuando viene una tormenta, lo primero que se oye es que no nos acerquemos a los lugares a los que usted va.

-Ya. Pero cuando voy a cazar una tormenta sé que se va a producir, con qué intensidad. También sé que el mar es muy traicionero y que una ola no es igual a otra... La cámara a veces engaña porque, aunque las imágenes son espectaculares, siempre es imposible que nos arrastre una ola. A mí me gusta la fuerza de la naturaleza, algo que el ser humano no es capaz de controlar.

-¿De dónde le viene esta pasión?

-Desde que recuerdo. Siempre observaba el tiempo y, con 4 años, en el restaurante familiar, en Canido, vi como el ciclón Hortensia se llevó la mitad del tejado. Desde ese momento quise saber cómo se producían esos fenómenos y cuándo podían volver. La verdad es que mis amigos me veían como un bicho raro. Yo grababa los programas del tiempo en cintas de VHS y movía la cinta adelante y atrás para ver cómo avanzaban las imágenes del satélite. En el cole me castigaban porque pintaba isobaras en las libretas.

-Y ahora, ¿cómo se gana la vida?

-Tengo agricultores, empresas, que me consultan cómo va a evolucionar el tiempo. En mi página tengo más visitas de Madrid o Barcelona que de Galicia. La página de Meteovigo, que empezó como una pasión, me ha llevado a hacer pronósticos que he ido acertando y me consultan incluso desde Latinoamérica. Lo que me gusta es hacer pronósticos a largo plazo.

-Pero parece que hay un consenso en que un pronóstico a más de cinco días vista no es nada fiable.

-Es muy difícil, pero es posible. Hay un climatólogo americano llamado Judah Cohen que tiene un porcentaje de acierto en pronósticos estacionales bastante elevado y sostiene que, en base a observaciones al inicio de la temporada, puede determinarse cómo se van a comportar posteriormente.

-¿Y cómo va a ser este invierno?

-Muy lluvioso y muy inestable.

-¿Qué es lo más espectacular que ha cazado?

-Unas olas gigantes en Baiona y A Guarda durante unas ciclogénesis explosivas que había pronosticado. Viene a ser esto [y me enseña un vídeo con unas olas, efectivamente impactantes].

-Buen tiempo, mal tiempo, ¿hay que revisar esos conceptos?

-Yo creo que no, porque el tiempo que más daño nos va a hacer es el frío, los temporales... Hemos pasado por una necesidad de lluvias y la gente pedía agua. Pero eso pronto se olvidará.

-¿Y es de esos que mira al cielo y ya hace un pronóstico?

-Puedo hacerlo. De pequeño lo hacía. Veía unas nubes a lo lejos y les decía a mis amigos que iba a llover. Siempre me gustó saber lo que pensaba la gente del mar, me empapaba de los conocimientos de los marineros, porque la experiencia te da un sexto sentido meteorológico.

-¿Cuál es su hombre del tiempo favorito?

-A nivel nacional, José Miguel Gallardo. Estuvo en TVE y ahora está en la Aemet.

-¿Cuando se enfada dice aquello de «¡Rayos, truenos y centellas!»?

-No, ja, ja. Nunca uso esa expresión.

-¿Qué le pidió a los Reyes Magos?

-Salud para mí y para mi familia, que es lo más importante. Y también un sensor meteorológico para una estación que tengo en Canido.

-Si pudiera ser el protagonista de una película, ¿cuál sería?

-El día de mañana.

-¿Qué es lo último que se ha comprado?

-Un ordenador.

-Una canción.

-Divenire, de Ludovico Einaudi. A veces me la pongo para hacer los pronósticos.

-Lo más importante en la vida.

-Sentirse realizado con uno mismo.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
23 votos
Comentarios

«El invierno será muy lluvioso»