Premio nacional para un informático gallego que traduce números a lenguaje

r. r. REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

ramón leiro

La aplicación Galiweather puede ser utilizada por cualquier persona para conocer el tiempo que hará en los 313 municipios de Galicia

24 oct 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Datos numéricos y símbolos transformados en lenguaje de forma automática. Es lo que realiza la aplicación Galiweather, que cualquier persona puede utilizar para conocer el tiempo que hará en los 313 municipios de Galicia y que fue la primera en el mundo en aplicar técnicas de lógica borrosa en un sistema de generación de lenguaje natural. Fue el primer resultado práctico de la tesis desarrollada por el ahora investigador posdoctoral del Centro Singular de Investigación en Tecnoloxías da Información de Santiago (Citius) Alejandro Ramos Soto (Pontevedra, 1987), cuyo trabajo le ha permitido ser distinguido como uno de los seis mejores investigadores menores de 30 años por la Sociedad Científica Informática de España (SCIE) y la Fundación BBVA en este campo tecnológico. Ramos Soto, que ahora está realizando una estancia de investigación en la Universidad de Aberdeen (Escocia), con uno de los mejores grupos mundiales en su especialidad, se desplazó este lunes a Madrid para recibir el premio, dotado con 5.000 euros.

«Nunca se había utilizado la lógica borrosa para ayudar en la construcción de sistemas de generación de lenguaje natural, y la novedad fue que la incluimos en una aplicación real para generar textos de forma automática a partir de datos numéricos de predicción del tiempo», explica el joven investigador del Citius, que advierte que lo que se ha hecho es solo el principio de lo que se espera empleando la misma metodología. «Se abren un montón de dominios posibles. Donde existan datos y la necesidad de interpretarlos puede surgir una aplicación», destaca Ramos Soto, que ya está trabajando en colaboración con sus compañeros en el desarrollo de un sistema de generación automática de informes médicos, en colaboración con cardiólogos del Hospital de Santiago. Y tienen otros proyectos en cartera para solucionar necesidades planteadas por empresas. El sistema desarrollado, a través de funciones matemáticas, determina el grado de verdad de cada una de las afirmaciones que realiza y, en base a ello, modula el mensaje que ofrece. Es como si los textos se escribiesen solos.