Aprendiendo idiomas y matemáticas entre payasos y hombres bala

Los niños del circo Portugal, que está instalado en Narón, siguen el curso en una escuela «on-line»

Aprendiendo idiomas y mates entre payasos y hombres bala Los niños del circo Portugal, que estos días recala en Narón, siguen el curso escolar en una escuela «on-line»

ferrol / la voz

Acudir a un colegio convencional cuando tu familia está viajando todo el año, con una estancia media de 15 días en cada localidad, es una tarea complicada. Y todavía lo es más si los cambios de emplazamiento se producen fuera del país de origen. Es la situación que se les presenta a los niños del circo Portugal, que estos días ha recalado en Narón.

En España, las compañías circenses cuentan con un profesor que se traslada con ellas para impartir formación a los menores en edad escolar, cuyo salario procede de las arcas del Estado.

«Nosotros no tenemos tantas facilidades, pero nuestros niños pueden viajar y a la vez formarse a través de una escuela en línea», comenta Rubén Mariani, director del circo Portugal, añadiendo que, aunque este método requiere un mayor esfuerzo por parte de los padres, al menos les permite mantener a las familias unidas.

Los profesores están en Lisboa y los escolares se comunican con ellos a través de un sistema de vídeo-conferencia que les permite consultar las dudas y seguir las explicaciones del docente. Las clases tienen un horario establecido, de mañana y tarde, igual que en las aulas presenciales, y las materias son las mismas. Este modelo luso no solo está al servicio de los niños del circo, sino que también pueden hacer uso de él los hijos de los feriantes y las mujeres que son madres a una edad temprana, que pueden seguir las clases desde sus casas.

Haciendo los deberes

En el caso del circo Portugal, en la actualidad son cuatro los niños que se forman por este sistema: Zelina, Raiza, Diego y Ze; aunque ayer en las autocaravanas solo estaban dos, ya que los otros se habían desplazado a la biblioteca municipal de Narón porque tenían problemas con Internet.

Zelina, de 13 años, se encontraba ayer por la tarde delante de la pantalla de su ordenador portátil haciendo ejercicios. Al lado, su hermano Diego, de 6 años, practicaba la escritura con el apoyo de su madre, Anabela. En el caso de los más pequeños resulta fundamental la supervisión de algún adulto, porque el sistema de formación no es el mismo. De hecho, los padres son los que reciben los trabajos por correo electrónico y se encargan de enviarlos de vuelta a los profesores todos los meses.

Por ahora, el pequeño de la familia se expresa solamente en portugués, pero Zelina domina perfectamente el castellano, porque es un de los idiomas que está estudiando, junto con el inglés.

La adolescente asegura ir bien en los estudios y, según comenta, su futuro pasa por seguir la tradición de la familia en el circo. De hecho, ya tiene un par de intervenciones en el espectáculo de esta temporada, mostrando su arte con el hula hoop y también con una actuación de luces láser.

Por su parte, Diego manifiesta no tener claro todavía qué quiere ser de mayor, aunque apunta que el circo le gusta mucho. Y no es de extrañar, por que la magia se contagia y más cuando se convive con personajes tan fantásticos como el hombre bala o los payasos que animan las funciones del circo Portugal.

La acogida del público en Narón está siendo tan buena que, según indica el director, han decido ampliarla un fin de semana más, el del 1 del octubre, con funciones los viernes, sábados y domingos.

Votación
4 votos
Comentarios

Aprendiendo idiomas y matemáticas entre payasos y hombres bala