Los 78 vuelos que salvaron vidas

En el 2016 hubo en Galicia casi 80 desplazamientos aéreos para trasladar órganos y realizar trasplantes; en cada operativo pueden participar más de cien personas


Santiago / La Voz

España es más que nunca líder en trasplantes. Con el 0,6 % de la población mundial, genera el 6,6 % del total de donaciones. Muchos de ellos se realizan en el entorno. Y es que la proximidad geográfica es importante porque hay órganos que deben estar en el receptor en cuatro horas, como ocurre con el corazón. Pero cuando aparece un donante y un paciente necesita urgentemente un trasplante para sobrevivir, la ONT se pone manos a la obra en cualquier punto de la geografía. Comienzan los operativos de traslados aéreos, a veces incluso más allá de las fronteras, en los que pueden llegar a intervenir más de un centenar de personas entre sanitarios y no sanitarios.

En la comunidad gallega, en el año 2016, hubo 78 desplazamientos aéreos por este motivo, casi siete al mes. En once casos el órgano viajó en una compañía regular, ya que la Organización Nacional de Trasplantes tienen convenios de colaboración con Iberia, Vueling y Air Europa para trasladar sin ningún coste órganos extraídos y perfectamente empaquetados. Ocurre por ejemplo con el riñón, cuya durabilidad es más elevada, por lo que puede esperarse a la salida de un vuelo regular. En la mayoría de los casos hay más urgencia y hay que recurrir a una compañía privada. El año pasado fueron 67 veces en Galicia. En España las cifras globales ascendieron a 707 vuelos, 135 en líneas regulares y 572 en una compañía privada.

Cuando una aeronave lleva un órgano para salvar una vida, no existe otra prioridad. Aunque algunos aeropuertos no abren las 24 horas, en estos casos la ONT solicita una prolongación de su horario e incluso su apertura para recibir a uno de estos aviones ambulancia. Además, destacan desde el Sergas, como también hay aeródromos del ejército, «la colaboración del Estado Mayor del Aire del ejército español es imprescindible».

¿Y cómo se lleva a cabo todo el operativo cuando un hospital da el aviso de que existe un donante? Después de valorar a la persona que dona y obtener el consentimiento, sea familiar o judicial, se analiza qué órganos serían aptos para un trasplante. A continuación la ONT realiza las ofertas con toda la información, y para garantizar la equidad se siguen dos criterios, el clínico y el territorial. El territorial también es importante aunque no lo parezca, porque si el trasplante es en la misma zona se reduce al máximo el tiempo de isquemia, es decir, el período que va desde la extracción del órgano hasta que se implanta en el receptor. El criterio clínico tiene en cuenta la compatibilidad y la gravedad del paciente, como ocurre con el código cero, que tiene prioridad.

Cuando se decide a dónde va a ir el órgano es cuando se establece qué medio de transporte se utiliza. En términos generales cuando el desplazamiento es local -en la misma ciudad o área de influencia-, o corto, a menos de 300 kilómetros, se recurre a una ambulancia. A partir de ahí, debido al tiempo de isquemia, suele ser necesario utilizar un medio aéreo. Como curiosidad, en febrero del 2015 se firmó un convenio con Renfe para transportar de forma gratuita los órganos en trenes de alta velocidad. La ONT los usa en las ciudades que tengan AVE y con el trasplante renal cruzado, que al ser de donante vivo puede programarse con antelación.

El cómo funciona el operativo también depende del órgano y de los hospitales. Por ejemplo, si el donante está en un centro sanitario en el que no se realizan trasplantes, debe desplazarse el equipo del hospital receptor para extraerlo. No obstante, en el cardíaco siempre viaja este equipo aunque en el hospital donador hagan trasplantes. Puede ocurrir que por circunstancias excepcionales en alguna ocasión no puedan ir, pero son casos puntuales. En el caso de los hepáticos y los renales no hace falta que se desplace el equipo, salvo que allí no haya profesionales para la extracción.

España no puede estar a la cabeza del sistema mundial de trasplantes sin solidaridad entre autonomías. El 23 % de los órganos que se trasplantaron en el 2016 lo hicieron en una comunidad diferente a la del donante. En Galicia, por ejemplo, 76 órganos procedentes de fuera vinieron a pacientes gallegos, y 57 salieron fuera de Galicia.

«Hace 25 años la policía municipal detenía el tráfico cuando íbamos»

E. Á.

José Cuenca es el jefe del servicio de cirugía cardíaca del Chuac y responsable del programa de trasplante cardíaco

Es su trabajo y su rutina diaria, pero no por ello tiene menos mérito. Los equipos de trasplantes deben hacer su labor con una estricta coordinación. José Cuenca es el jefe del servicio de cirugía cardíaca del Chuac y responsable del programa de trasplante cardíaco. Varía en función del tipo de órgano, porque unos duran más que otros, pero cada operativo requiere que la Organización Nacional de Trasplantes esté pendiente «no menos de doce horas y en algún caso hasta 24», explica Cuenca.

Hay órganos que pueden incluso ir en un vuelo regular, por ejemplo los riñones, mientras que en el caso del corazón el tiempo es limitado, «el corazón tiene que estar latiendo en el receptor más o menos a las cuatro horas desde que se ha hecho la extracción». Esto implica que desde que se fija la hora toda la logística debe estar perfectamente planificada, «en ocasiones debemos volar a distancia, porque con frecuencia vamos a Barcelona, y el vuelo ya dura hora y media», detalla Cuenca. Y es que los cirujanos deben retirar el órgano en el hospital del donante, volver, suturar el corazón y que esté activo en el receptor en un escaso margen de cuatro horas.

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Recurrir a otro país es más habitual si el paciente es niño

La colaboración entre países existe, aunque no es lo más frecuente por cuestión de tiempo. No obstante igual que un equipo portugués puede venir a Galicia y viceversa, ya que son destinos cercanos, lo mismo ocurre con comunidades como Cataluña o Navarra, que en ocasiones acuden a países vecinos como Italia o Francia. No obstante, el alto índice de donantes hace que sea más frecuente la situación contraria, es decir, que equipos europeos vengan a España si hay una urgencia.

José Cuenca, el responsable del programa de trasplante cardíaco del CHUS, asegura que esta situación suele darse cuando el paciente es un niño, es decir, en las intervenciones pediátricas, que tienen unas características muy definidas, puede ser que no haya un posible receptor en España, por lo que si existe la posibilidad de que se beneficie un menor de otro país se desplazan para extraer y realizar la intervención.

Las cifras gallegas

En la comunidad gallega se realizaron en el 2016 casi 300 trasplantes, la mayoría en el  Chuac, 235, mientras que el resto fueron en el CHUS. Los donantes, sin embargo, se repartieron en todos los hospitales gallegos, siendo el complejo hospitalario el que reunió más. Uno de los datos más destacados de los trasplantes es que debido al descenso de muertes por accidente de tráfico y al envejecimiento de la población, la edad media de los donantes ha crecido veinte años en una década, pasando de 42 años de media a 61,5 en el 2016.

Siguen creciendo los donantes en España, y en el primer semestre suben un 6,7 %

Precisamente este sábado 9 de septiembre se celebró el Día Europeo del Donante, una iniciativa del Consejo de Europa que aglutina a 47 estados miembros. Y con motivo de esta fecha el Ministerio de Sanidad actualizó los datos de trasplantes y actividad de la Organización Nacional de Trasplantes, que vuelven a dejar a España como líder indiscutible en este acto de altruismo. En el primer semestre del 2017 aumentó el número de donantes en un 6,7 %, por lo que si se mantiene el mismo ritmo podrían superarse en el 2017 los 45 donantes por millón de población -en el 2016 la cifra se situó en 43,8-.

En cuanto a la actividad de trasplantes, el año pasado fueron 102,3 enfermos por millón de habitantes, la tasa más alta del mundo, tras la que se sitúa Estados Unidos con 99,9. Países como Italia, Dinamarca o Finlandia no llegan a los 70. Los datos de España han hecho que se convierta en asesora de otros estados que quieren mejorar sus cifras de donación y trasplante. Australia y Canadá, por ejemplo, ya han elevado sus cifras tras trabajar con los profesionales de la ONT. Otros como Portugal, Italia o Reino Unido también siguen el modelo español o alguna de las medidas que en él se contemplan.

¿Y el mundo?

Lo cierto es que el Registro Mundial de Trasplantes arroja datos muy positivos en cuanto a esta actividad, con 126.670 en total, lo que supone un incremento del 5,8 %. En Europa fueron 33.385, la mayoría, casi 21.000, de riñón. En cuanto a la lista de espera en la UE, a fecha 31 de diciembre aguardaban por un órgano 59.168 enfermos. La cifra negativa es la de las personas que fallecen a la espera de un trasplante, que fueron 3.795 en la Unión Europea.

Fomentar la captación

Uno de los objetivos de la Organización Nacional de Trasplantes es fomentar el papel de los profesionales de las unidades de cuidados intensivos para que detecten a los posibles donantes, así como de los especialistas de urgencias. Otro es fomentar la donación en asistolia, que es la vía que más ha aumentado. Ahora mismo este modelo representa en la Unión Europea el 13,7 % de todas las donaciones de personas fallecidas, mientras que en España ya supuso el 24 % del total.

La donación en asistolia es aquella que se produce en parada cardíaca y no en muerte cerebral, que es como se hacía habitualmente esta intervención. 

«Preocupa todo, porque todo tiene que salir bien»

Isabel Caulonga es enfermera del equipo de trasplantes del CHUS

Isabel Caulonga es enfermera del equipo de trasplantes del CHUS. Ella no vuela, porque se encarga de la coordinación, y cuando se le pregunta qué es lo que genera más preocupación en estos operativos contesta sin dudarlo, «preocupa todo, porque todo tiene que salir bien». Y es que para que un trasplante culmine con éxito la extracción debe ser correcta, el órgano válido -ya que a veces se comprueba posteriormente que no lo es-, debe implantarse en el receptor, y que este no lo rechace.

Muchos pequeños pasos que la experiencia y la profesionalidad llevan a que el resultado sea positivo en la mayoría de los casos, y que genera una satisfacción especial entre los sanitarios. «Un paciente renal, pendiente de una máquina, de repente pasa a tener una vida independiente, y ocurre lo mismo con los pacientes hepáticos, por supuesto que es algo muy satisfactorio», cuenta Caulonga.

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