Las juventudes de la CUP asaltan un restaurante y varios yates en Palma

La Voz

SOCIEDAD

EFE

El incidente tuvo lugar en Moll Vell casi una semana después del ataque al autobús turístico en Barcelona

02 ago 2017 . Actualizado a las 20:22 h.

Un grupo de Arran Països Catalans -una de las formaciones que integran la CUP- ha irrumpido en el Moll Vell de Palma de Mallorca. Se trata de la primera acción antituristas que se conoce en la isla de Baleares. La organización juvenil ha asaltado un restaurante y varios barcos en el muelle, portando pancartas antiturísticas y bengalas, como se puede ver en su cuenta personal de Twitter.

Lo que pretendían era intimidar a los turistas, por lo que boicotearon las cenas en un restaurante del puerto lanzando confeti y desplegaron pancartas delante de lujosos yates. «Paralizar el turismo masivo que destruye Mallorca y que condena a la clase trabajadora de los Països Catalans a la miseria», dicen. Desde Arran Palma aseguran además, en su cuenta en Twitter, que seguirán «luchando, sin miedo, porque quien no se mueve no siente las cadenas».

De hecho, basan sus actuaciones partiendo de la intención de que salgan en los medios de comunicación. «Hacemos acciones mediáticas para poner el debate sobre la mesa, porque el turismo explota y nada ha cambiado», añaden en uno de los tuits. «Todo el apoyo a la acción de @Arrant_jovent, porque no puede ser que tengamos que callar ante la miseria, precariedad y desposesión a la que nos exponen», indica una usuaria de la red social.

De hecho, fueron ellos los que atacaron un autobús turístico en Barcelona el pasado jueves al grito de «no es turismofobia, es autodefensa contra el barriocidio» y «el turismo masivo mata los barrios». Fue entonces cuando cuatro encapuchados asaltaron dicho autobús escribiendo una pintada en la parte delantera del vehículo y pinchando una rueda de este.

El apoyo de la CUP a la violencia contra el turismo divide a los independentistas

Gonzalo Bareño

A dos meses del 1 de octubre, fecha anunciada para la celebración del ilegal referendo independentista en Cataluña, la presión creciente de los radicales antisistema de la CUP sobre el Gobierno catalán está creado disensiones entre los soberanistas. El Ejecutivo de Carles Puigdemont se vio obligado ayer a desmarcarse claramente de la campaña de ataques violentos al turismo perpetrados en los últimos días por Arran, organización juvenil de la CUP, respaldados por la dirección de este partido, que da sustento parlamentario a Puigdemont. El consejero de Presidencia de la Generalitat, Jordi Turull, condenó «sin matices» esa campaña, aunque precisó que no tiene relación con el proyecto soberanista. «No tiene nada que ver con el proceso. El proceso político que vive Cataluña es absolutamente pacífico. Este ataque no responde a una estrategia o a una dinámica del proceso», señaló el consejero. 

Seguir leyendo

La delegada del Gobierno en Baleares, Maria Salom, ha condenado los ataques del grupo juvenil y ha defendido que el sector turístico es «la principal actividad económica» de las Islas. En este sentido, en un comunicado, Delegación de Gobierno ha expuesto que el sector turístico es el que está generando más puestos de trabajo en Baleares y el que «nos mantuvo en pie durante los peores momentos de la dura crisis económica».

Asimismo, Salom ha asegurado que la Policía Nacional está investigando los hechos. «Este tipo de comportamientos den ser perseguidos, no pueden quedar impunes porque atentan contra nuestra convivencia y contra aquello que nos da de comer. Ataques como éste debe ser condenados sin ambigüedades», ha dicho.