Los templos de la moda se rinden a Galicia y Portugal

Bolsos que mezclan el capazo portugués con cerámica de Sargadelos, creados por una gallega, se agotan en Le Bon Marché y Barneys

D. Cela
redacción / la voz

Lo hizo para ella, para encontrar el amor verdadero. Aquel primer bolso causó sensación y ella halló lo que buscaba. «Mucha gente me preguntaba por la calle dónde lo había comprado. Entonces pensé en que sería un buen proyecto para desarrollar», explica Montse Álvarez a través del teléfono. Ella, nacida en A Coruña, criada en Pontevedra y desde hace años vecina de París (pronto se trasladará a Nueva York), es la mujer que está detrás de Heimat Atlántica, una marca con base en París que, entre otras cosas, recupera el capazo tradicional portugués realizado de juncos, lo forra con piel trabajada por artesanos de Ubrique, y le añade unas gotas del misterio que guardan los talismanes de Sargadelos. Las creaciones, realizadas completamente a mano, han colonizado ya el gran templo de la moda que es Le Bon Marché, los grandes almacenes que LVMH tiene en París, pero también Collette, The Webster y Barneys de Nueva York. Allí, al otro lado del Atlántico, hay modelos que solo son dispensados por encargo.

«Son bolsos que guardan un laborioso proceso de creación -apunta Montse-, desde la recogida del junco en el sur de Portugal, aguardar a que esté listo, tejerlo en un telar que no tiene pedal...». Luego están las manos de Celeste, una artesana portuguesa que a los ocho años aprendió el arte de su madre y que ahora es la que realiza los bolsos. Cuestan entre 240 y 370 euros. «Cuando hay mucho trabajo le ayuda alguna persona. Tradicionalmente fue una labor de mujeres. Los hombres únicamente ponían las asas. Después son forrados de piel en Ubrique. Y Sargadelos les da el toque mágico», apunta.

Una de las primeras en descubrir los artículos de Montse fue la famosa empresaria al mando de Moda Operandi, Lauren Santo Domingo. Fue la primera en incorporar los bolsos a su catálogo on-line el pasado agosto. A partir de ahí, fue una carrera imparable. Tanto que, hace unos meses, Montse tuvo que dejar su trabajo en el estudio de diseño de Ronand & Edward Bouroulluec para dedicarse a «recuperar el buen hacer de los artesanos de la costa atlántica».

Porque los bolsos son solo uno de sus proyectos. Tiene otros muchos en mente. Y ella tiene ojo para saber qué es lo que le gusta a la gente. Sobre todo sabe que la magia que desprenden las piezas de Sargadelos que decoran sus capazos alcanza todo el mundo.

Su experiencia es amplia. Estudió Historia del Arte y de la Moda en la Universidad de Sapienza, en Roma, antes de trasladarse a París. Allí continuó su formación en Historia de la Arquitectura. Todo eso lo aplica a su nueva aventura. La filosofía la describe el nombre de su marca Heimat Atlántica. La primera es una palabra alemana usada para describir todo lo bueno que engloba el conocimiento acumulado y transmitido a lo largo de los años. La segunda habla del Atlántico, un océano en torno al que hay acumulado mucho arte.

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