¿Hay alternativa al aceite de palma? sí, pero más cara

Raúl Romar García
r. romar REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

Oscar Vázquez

Las opciones más saludables se encuentran también en los bosques tropicales

07 abr 2017 . Actualizado a las 07:33 h.

Recibe el nombre de aceite, pero en realidad es una grasa. Vegetal, pero saturada. Y es esta composición, que aporta consistencia, textura, untuosidad y duración a los alimentos que lo contienen, lo que ha convertido en pocos años al aceite de palma, unido a su bajo precio, en el más utilizado por la industria alimentaria, pese a que su consumo excesivo causa un aumento del colesterol malo y un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares. Este efecto negativo, siempre que se ingiera por encima de los niveles recomendables, es lo que ha llevado al Congreso a pedir su progresiva eliminación en centros escolares, de salud y deportivos y lo que ha movido a grandes supermercados a plantearse la retirada o limitación de este producto. Pero la industria alega que es poco menos que insustituible y que no existen alternativas mejores. ¿Lo es? «Claro que es posible sustituirlo. Llevará más o menos tiempo, pero sí existen alternativas, aunque puede que no tan baratas», contesta Rafael Garcés, investigador en el Instituto de la Grasa del CSIC.

Garcés sabe de lo que habla, ya que trabaja con la industria en la búsqueda de otras opciones. «Hemos hecho pruebas con empresas y los resultados fueron muy positivos. El producto tenía la textura y la estabilidad adecuada y no se degradaba rápidamente. Si siguen apostando por el aceite de palma no será porque no haya alternativa».

Mangostán

La solución está en los frutos de otros árboles tropicales, como el hueso de mango o el mangostán, cuya composición es rica en ácido esteárico, una grasa también saturada, pero que, a diferencia de la de palma, no afecta a los niveles de colesterol. «Ocurre -destaca el investigador del CSIC- como con el colesterol bueno y malo, hay grasas vegetales saturadas buenas, como el esteárico, y malas, como el palmítico, que supone la mayor parte de la composición del aceite de palma». Las plantaciones con este tipo de cultivos, sin embargo, aún son escasas.