El Camino de Santiago, foco de dispersión de la peste negra

R. R. REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

Un estudio demuestra que las rutas comerciales y de peregrinación fueron decisivas en la epidemia

11 mar 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Los núcleos de poblaciones más conectados con otros, bien por el comercio, el turismo o las peregrinaciones, pueden sufrir más las epidemias de las enfermedades. Parece algo lógico, pero es lo que ha demostrado un equipo del CSIC en un trabajo publicado en Scientific Reports y en el que se han tomado como modelo las pautas de expansión de la peste negra a mediados del siglo XIV

El trabajo recoge datos de 2.084 puntos de conexión, tanto comerciales como de peregrinación, repartidos en 1.311 asentamientos medievales de Europa, Asia y Norte de África. Con esta información, los investigadores determinaron empíricamente el efecto de la conectividad y centralidad de esas ciudades en la tasa de mortalidad a causa de la peste negra y simularon matemáticamente la frecuencia con que la enfermedad llegaba a las ciudades como consecuencia de su disposición dentro de la red.

«Hemos descubierto que las ciudades con una posición más central dentro de la red y las más conectadas eran más vulnerables a las enfermedades y sufrieron la plaga con más severidad. También eran más propensas a que los brotes se repitiesen por causas externas», explica el investigador del CSIC José María Gómez, de la Estación Experimental de Zonas Áridas.