«Le dije a mi mujer que se pusiera guapa porque íbamos a dar un premio»

Tres décimos del segundo y otros tantos de dos quintos dejan 393.000 euros en Ferrolterra

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m. meizoso
ferrol / la voz

Se despertó con el presentimiento de que el 22 de diciembre iba a ser «un gran día». «Por la mañana, al levantarnos, le dije a mi mujer que se pusiera bien guapa, que íbamos a salir en la tele y en el periódico porque íbamos a dar un premio de la lotería, y efectivamente», recordaba ayer Jorge Basoa. Es el dueño del bar La Flor de Mayo, ubicado en el municipio de Neda, en Ferrolterra, donde trabaja con su mujer, Ana Méndez, y donde la suerte dejó un buen pellizco de dinero con tres décimos del 04536, agraciados con el segundo premio de la lotería de Navidad. Cada uno está dotado de 125.000 euros.

«Me hace una ilusión inmensa, es que me tiemblan hasta las piernas, lo mismo que si me hubiera tocado a mí, porque sé que esto es bueno para Neda», reconocía Basoa. Una vez salieron las bolas de la suerte, a eso de las 11.20 horas, la noticia corrió como la pólvora por la comarca y fueron constantes las llamadas telefónicas y el reguero de visitas de clientes y amigos para felicitarles. «Mi madre escucha Radio Voz Ferrol todos los días, así que supongo que se estará enterando ahora», comentaba en directo durante su intervención en el programa especial emitido ayer. «¿Cómo puede ser que tuviese delante 125.000 euros todos los días y no los viese? ¡Y se los das a otros!», bromeaba un cliente mientras Jorge colocaba ilusionado los carteles acreditativos y un coche le pitaba desde la calle.

La emoción embargó a Jorge y Ana, ya que, aunque llevan 16 años en este bar y vendiendo lotería, bonoloto y quinielas también en otros dos establecimientos anteriores, son noveles en el premio de Navidad. «Hace seis años dimos un premio de cinco aciertos y complementario de la primitiva, que fueron 67.000 euros, así que creo que este es el premio más grande que hemos dado nunca», explicó. Sobre quiénes pueden ser los agraciados, Jorge comentó que uno de ellos se puso en contacto por teléfono. «Llamó un cliente de Fene, que estaba muy nervioso. Y me contó que el día que paró para comprarlo, en un principio tenía dudas y no sabía si entrar en la administración -está a pocos metros y el año pasado vendió un quinto premio-, pero al final se decidió por nosotros y se llevó el décimo premiado».

La fortuna sonrió también a un agraciado que compró en el último momento, el miércoles, un décimo del quinto premio 60272 en la librería naronesa Breogán. «No quedaban ya terminaciones populares, y el dos no es que sea de la que más piden. Vino el último día y ahora tiene seis mil euros, ¡qué bueno!», comentó el regente, Pablo Carpente. También es pionero en el sorteo navideño, aunque ha repartido más de dos millones y medio de euros en una primitiva.

Otros dos quintos premios, pero del número 22259, los vendió Belinda Bañobre, del despacho La Bombonería, en As Pontes. «Me da mucha alegría y también es un empujón para el despacho». Bañobre empezó hace tres años cogiendo el relevo de sus padres y en este tiempo ya ha repartido varios premios. Entre ellos, hace dos años, diez décimos del segundo premio.

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