José María Arias: «Apostamos por la educación para evitar los efectos perversos de la crisis»

Advierte que, en los peores momentos de la recesión, el techo de inversión de la entidad no bajó de los 13 millones

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Redacción / La Voz

El despacho de José María Arias fue el que ocupó Carmela Arias y Díaz de Rábago, esposa de Pedro Barrié, impulsor en 1966 de una de las fundaciones vitales para Galicia. Celebra sus 50 años.

-Hablemos de futuro: ¿por qué áreas apostará la Fundación Barrié para cambiar este territorio?

-El objetivo será el mismo de siempre. Contribuir al desarrollo económico, social y cultural de nuestra tierra. Seguiremos trabajando en cinco campos: educación, cultura, patrimonio, ciencia y acción social.

-No corren buenos tiempos en cuanto a recursos económicos.

-Incluso en los peores momentos de la crisis, nuestro techo de inversión siempre se ha mantenido entre los 13 y los 14 millones de euros. Nos comprometemos a esa cifra y vamos ejecutándola a medida que avanzan los hitos.

-La Fundación Barrié no dejará de invertir en... Le pregunto porque, por ejemplo, han dejado de invertir en las becas a EE. UU.

-¿En qué hemos dejado de invertir? No. La fundación nunca mantiene la misma línea de actuación. Cambiamos cuando un proyecto está lo suficientemente consolidado. Esto significa que siempre vamos por delante de la sociedad. Sobre el proyecto de las becas high school, a las que usted se refiere, lo evaluamos una vez que la Fundación Amancio Ortega dijo que estaba dispuesta a asumir la totalidad del proyecto. Esos recursos los hemos dedicado a otras iniciativas. En lo peor de la crisis no hemos dejado de atender ninguno de nuestros compromisos.

-Repito la pregunta: si tuviese que elegir un proyecto fundacional que jamás abandonaría sería...

-Jamás dejaremos de invertir en educación. Es el motor del progreso de cualquier pueblo.

-En vez de dar becas de alto nivel a jóvenes de sobresalientes, ¿no sería mejor que estudiantes de calificaciones medias y sin recursos acabasen sus estudios?

-Lo estamos haciendo a través de Cáritas. Hay un importe dedicado a mejorar la formación de los hijos de las familias más desfavorecidas. Apostamos por estas iniciativas y así evitamos que la crisis tenga un efecto perverso y que se convierta en una espiral sin fin. Impedimos que los hijos de las familias en riesgo de exclusión no adquieran el nivel educativo suficiente por falta de medios, de material escolar. La exclusión genera exclusión en el futuro.

-La obra estrella de la fundación en los últimos años es la restauración del pórtico de la Gloria de la catedral de Santiago. ¿Cuándo concluirá?

-En el último trimestre del año que viene. Pero puntualizo. No es la obra estrella. Hay que tener una visión de conjunto. Quizá el trabajo más importante y más silencioso fue la catalogación arqueológica y artística de Galicia. Antes no existía absolutamente nada. No se sabía lo que había ni cuál era su estado. Desaparecían piezas de los retablos de nuestras Iglesias y al no haber un documento gráfico no se controlaba. Fue un trabajo de 15 años. La actuación del pórtico es el proyecto más vistoso. Pero en la catedral llevamos trabajando años. Un ejemplo, la reconstrucción del coro del maestro Mateo. En este templo hemos invertido 11 millones de euros (6 se dedicaron al pórtico) y hemos favorecido que pudieran resolverse problemas estructurales. [Arias empieza a detallar innumerables actuaciones de la fundación en toda Galicia. En Monforte y Mondoñedo con el arte sacro; el proyecto del castro de Santomé, estudios sobre el cancionero...].

-¿De cuál de sus becarios se siente más orgulloso?

-De cada uno de ellos. Si en estos momentos tienen 30 años, en 20 tendrán un enorme protagonismo. Apostamos por el futuro y son ellos los que lo representan.

La fusión con el Santander y el premio de la lotería

-¿Cuál fue su momento más difícil al frente de la fundación?

-La muerte de Carmela Arias y Díaz de Rábago. Pedro Barrié creó la institución y ella desarrolló, impulsó y mantuvo el espíritu de la fundación, con el apoyo absolutamente inestimable de mi padre.

-¿Y la reestructuración bancaria con la reducción de ingresos a través del Banco Popular?

-Todas las instituciones financieras del país están pasando los momentos más difíciles de los últimos cien años... Prácticamente todas están por debajo del valor en libros. El Popular es verdad que ha sufrido mucho, pero también es verdad que solo tres instituciones no han recibido apoyos del Estado. Si uno analiza el sistema financiero europeo verá el derrumbe de las capitalizaciones bursátiles, las ampliaciones de capital que suman cientos de miles de millones [en España más de 100.000], y todo ello ha supuesto un sufrimiento para miles de accionistas. Nosotros también hemos sufrido. Pero la fundación, que lleva algunos años que no ha recibido ningún dividendo, tiene otros recursos.

-Aunque usted es joven, ¿cuál es el futuro de la fundación?

-No tengo en estos momentos ninguna respuesta que dar. Dos de mis hijos están en el patronato y sienten la fundación como algo propio porque han recibido el ejemplo de Carmela Arias. Cuando llegue el momento se tomarán decisiones. Hay una parte de mi familia muy preparada para asumir la responsabilidad.

-¿Qué diría Pedro Barrié si levantara la cabeza?

-Se quedaría sorprendido de lo que ha prosperado Galicia y se sentiría muy orgulloso. Él supo adaptarse a los tiempos. Quizá lo que usted no sepa es que con el gordo que le tocó en la lotería de Navidad deshizo la fusión que tenía aprobada con el Banco Santander. Utilizó la totalidad del premio para echar atrás esa operación.

-¿Y a usted le va a tocar el gordo este diciembre?

-Le recuerdo que les ha tocado ya a dos presidentes del banco: a don José Pastor y Horta y a don Pedro Barrié.

-Dicen que no hay dos sin tres.

-Yo siempre procuro jugar [se ríe].

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