Ser madre a partir de los 50, una excepción cada vez más habitual

Raúl Romar García
R. Romar REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

LOIC VENANCE | AFP

Las nuevas técnicas en reproducción minimizan el riesgo en mujeres sanas

14 sep 2016 . Actualizado a las 15:11 h.

«Cada vez hay un mayor número de mujeres de más de 50 años que quieren ser madres. Hay un incremento constante debido a la mejora de las técnicas de reproducción asistida y a que las circunstancias sociales que obligan a retrasar la maternidad se mantienen. Es un fenómeno que aún irá a más», explica Marisa López-Teijón, directora médica del Instituto Marqués de Fertilidad.

La maternidad a partir de los 50 es aún ocasional, pero no excepcional. La cuestión, sin embargo, es: ¿Se puede ser madre a partir de esa edad? Conseguirlo de forma natural no es imposible, aunque las posibilidades son remotas. Lo habitual es recurrir a la ayuda de la ciencia, fundamentalmente a través de la donación de óvulos. «Ahora no se puede decir que ser madre a partir de los 50 años sea una barbaridad, pero la Sociedad Española de Fertilidad lo desaconseja porque existen riesgos que hay que tener en cuenta», apunta Roberto Matorras, expresidente de la Sociedad Española de Fertilidad.

En España, la ley de reproducción asistida no impone ninguna restricción para que las mujeres puedan ser madres a la edad que lo deseen. Son los propios profesionales los que establecen los límites y su recomendación general pasa por que no se supere la barrera de los 50. Es la norma básica, lo que no significa que sea aplicable para todo el mundo. «Se podría intentar en casos excepcionales, en los que la salud de la mujer es excepcionalmente buena, porque los riesgos son importantes», coincide en subrayar López-Teijón.

Si una mujer decide afrontar los riesgos, el primer paso consiste en una revisión médica. Personas con enfermedades de base como diabetes o hipertensión quedan excluidas. Queda una cuestión no menor: los peligros para el bebé y la probabilidad, muy alta, de que el embarazo acabe en aborto debido a un fallo cromosómico en el feto. En estos casos, si se recurre a las técnicas de reproducción asistida, lo habitual consiste en realizar un mapa cromosómico del embrión antes de transferirlo, lo que ofrece una mayor garantía de éxito en el embarazo. Este riesgo, sin embargo, queda minimizado si la afectada recibe óvulos de una mujer joven.

«Si no podemos ir en contra de la sociedad y de su realidad, vayamos de la mano», incide Antonio Requena, director médico del Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI), que apuesta por que las mujeres que conscientemente quieran retrasar su maternidad congelen sus óvulos cuando son jóvenes para poder utilizarlos en un futuro.

Con la edad, por lo general a partir de los 35 años, el organismo de la mujer disminuye su capacidad para adaptarse a los cambios que supone un embarazo. Y a un mayor número de años a partir de este límite el riesgo se incrementa. Existe un mayor número de complicaciones para la madre en forma de hipertensión, alteraciones en las funciones renales y cardiopulmonares, diabetes gestacional, miomas, cesáreas... Las anomalías cromosómicas del embrión también llevan a un mayor número de abortos, partos prematuros y enfermedades para el bebé.

La edad para tener el primer hijo se retrasa a los 32,5 años en Galicia

La edad ideal para ser madre se sitúa entre los 22 y los 30 años. Pero ocurre que el reloj biológico choca contra la realidad social. La maternidad se retrasa cada vez más por la incorporación de la mujer al trabajo y su deseo de labrarse una carrera profesional, hasta el punto de que en Galicia la edad media en que la población femenina tiene su primer hijo se demora a los 32,5 años, superior a la de los 31,5 de promedio en España. Las chicas que tienen estudios superiores son las que aguantan más. En este caso la frontera se sitúa en los 33,5 años, muy por encima de los 28 en la que se estrenan las que tienen una menor formación.

«Las mujeres no rechazan la maternidad, pero desean compaginarla con su trabajo, lo que no es compatible con un número elevado de hijos ni con tenerlos muy pronto», sostiene la doctora Marisa López-Teijón. Y las de más de 50 años no son una excepción, aunque en Galicia solo nueve de ellas mayores de esta edad dieron a luz el pasado año.