El pueblo enano que crece en verano

SOCIEDAD

MANUEL

Negueira de Muñiz, el municipio con menos población de Galicia -unas 20 personas residen en su núcleo- toma vida en época estival

16 ago 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

En los meses de verano, el municipio menos poblado de Galicia también crece. Poco, pero aumenta en población. Se trata de Negueira de Muñiz, un concello situado en la montaña lucense y que limita con Asturias.

Durante el año, aquí residen unas cien personas y el propio núcleo del pueblo tan solo cuenta con unos 20 habitantes. «Aquí no hay nada. Además, está muy alejado de todo y prácticamente en el olvido. Está en la mitad de la nada y muy mal comunicado. Hacer una obra en casa te sale más caro y vender un producto no compensa debido a las malas conexiones», opina Toño, un ex trabajador de banca, residente en Madrid y que en verano viene al pueblo a pasar unos días de ocio.

Con la llegada del verano no se llega a multiplicar la población, pero por lo menos las casas que durante el año permanecen cerradas, se abren y ven la luz. Son los veraneantes los que le dan cierta «vidilla» al pueblo y provocan cierto movimiento en ese monótono desierto. «Venimos todos los veranos mi mujer y yo. A mi esposa le gusta venir y así también miramos un poco por la casa. Que no haya goteras y que no se caiga», cuenta Toño, mientras se toma una cerveza sin alcohol en uno de los dos bares que hay en el pueblo.

Servicios básicos

El municipio carece de servicios básicos diarios. No dispone de un médico todos los días. El facultativo tan solo acude dos veces a la semana al centro de salud para atender alguna consulta. Tampoco hay colegio. «Pechárono hai cinco anos porque solo había catro pequenos. Eran irmáns», explica una vecina del pueblo. «Para pasar unos días de vacaciones está bien porque gozas de una tranquilidad absoluta pero para vivir durante el año no me gustaría porque no hay nada», cuenta una veraneante que durante el año reside en Barcelona pero tiene en este municipio la casa materna.

El municipio tampoco dispone de supermercado ni gasolinera. Cuenta con una línea de taxi los miércoles para aquellos que necesitan desplazarse a los pueblos cercanos y hacer gestiones. Y es que en Negueira de Muñiz la mayor parte de la población tiene una avanzada edad y suele acudir al municipio vecino de A Fonsagrada, situado a 25 kilómetros, para hacer compras y demás gestiones. «Algún colle o taxi para ir a A Fonsagrada e cobrar, pagar os recibos e ir ao supermercado», explica una vecina del pueblo. «Aquí no hay trabajo. Alguno puede hacer unos euros gracias a la uva y a los manzanos. Pero poca cosa. La gente que vive aquí suele trabajar en A Fonsagrada», manifiesta otro vecino.

Otro de los pueblos que se encuentra a relativamente cerca es San Antolín, en Asturias. «Está a unos 20 kilómetros pero la carretera da pena. Por eso casi siempre vamos a Fonsagrada», cuenta una vecina. «Venimos a pasar unos días. Es un sitio con encanto. Dispone de un área recreativa y allí nos juntamos los que veraneamos aquí. Para una semana de relax es el lugar perfecto. Para vivir, no me gustaría», explica Jose, procedente de Asturias.

Muchos habitantes de la comunidad vecina también eligen Negueira de Muñiz para pasar el día. Llegan a mediodía, comen y hacen rutas de senderismo. «Si hace bueno venimos a comer al área recreativa y dar una vuelta por la zona. Otras veces optamos por comer en la casa de turismo rural. Depende de lo que nos apetezca», explica un visitante de Ibias, en Asturias.

Aunque geográficamente a Negueira de Muñiz se le atribuyen seis parroquias, el regidor, José Manuel Braña, matiza. «Es una realidad pero con matices puesto que no coinciden con el linde geográfico. Hay muchos vecinos asturianos que tienen como parroquia Negueira y viceversa», explica.