De las Heras, un obispo pastor y con retranca en Mondoñedo

Fue consagrado ayer ante enfermos, presos y veinte mitrados


viveiro / la voz

El segoviano Luis Ángel de las Heras Berzal, misionero claretiano que ha presidido la Confer, fue consagrado ayer obispo de Mondoñedo-Ferrol, ocupando la sede que quedó vacante hace casi un año, tras la marcha de Sánchez Monge a Santander. Las alusiones a la figura del Buen Pastor fueron una constante en los discursos pronunciados durante el acto solemne celebrado en la catedral de Mondoñedo, al que asistieron alrededor de una veintena de mitrados, entre ellos el nuncio del papa, Renzo Fratini; el presidente de la Conferencia Episcopal Española, Ricardo Blázquez, o el arzobispo de Santiago, Julián Barrio, que ejerció de ordenante principal.

Los más de 1.200 asientos habilitados fueron insuficientes para acoger a todos los asistentes. Hubo una numerosa representación de la orden religiosa del Padre Luis Ángel, autoridades, fieles de toda las diócesis y dos grupos para los que el nuevo obispo tuvo un saludo especial, los discapacitados del Hospital de San Pablo de Mondoñedo y varios presos de la cárcel de Teixeiro. 

«Huele a oveja»

El vicario general de los claretianos, Gonzalo Fernández Sanz, lo presentó como «buen misionero» que, a buen seguro, «ejercerá su ministerio con este corazón de pastor que 'huele a oveja' porque está muy cerca de las personas, sobre todo de los más pobres y excluidos y que 'huele a Dios' porque vive una profunda vida espiritual». Un obispo acorde con lo que el papa Francisco ha repetido en diversas ocasiones.

De las Heras, en su alocución, levantó aplausos y dejó entrever un sentido del humor que casi podría ser gallego, idioma, que utilizó en algunos momentos de su intervención. Dejó también ver su sentido de la familia, en el recuerdo a su madre fallecida, en los saludos a su padre anciano, a su hermana y su cuñado y a sus sobrinas, unas niñas presentes en su ordenación.

Puso de manifiesto su cercanía con el saludo a los seminaristas de la diócesis y a la joven comunidad claretiana que se desplazó a Mondoñedo, entre los que había algunos alumnos suyos.

Al margen del acto de la consagración, llamó la atención el fuerte dispositivo de seguridad desplegado, con un gran número de guardias civiles controlando en todo momento los lugares por los que pasaba la comitiva.

En la visita al Concello, la alcaldesa le obsequió una tarta de la localidad, un libro de Cunqueiro y la estatua de As San Lucas.

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