El día que Ortega lloró de emoción

La Voz difunde el vídeo que su hija y sus empleados le hicieron por sus 80 años

El flashmob que hizo llorar a Amancio Ortega El dueño de Inditex, el segundo hombre más rico del mundo, emocionado en la celebración sorpresa que le organizó su hija Marta

redacción / la voz

Amancio Ortega recorre entre aplausos los pasillos de la sede principal de Inditex. Va de la mano de su hija Marta tapándose los ojos ante la emoción por la sorpresa que le han preparado sus empleados en su 80.º cumpleaños. Este es solo el principio del vídeo que ha dado en primicia La Voz y que recoge la fiesta, en forma de flashmob, que le organizó su gente el pasado 28 de marzo, cuando sopló las 80 velas.

El vídeo se convirtió en el tema del día en Internet. En él se ve cómo el fundador de Inditex, ajeno a lo que le espera, llega puntual como cada día a la central de Sabón (Arteixo) vestido con su clásico atuendo: pantalón oscuro, camisa azul y cazadora azul marino. La cámara se centra rápidamente en su hija Marta, quien, nerviosa, recibe la indicación de que su padre está a punto de conocer el secreto pactado por todos para ese día especial. La escena posterior no puede ser más emotiva. Los dos se funden en un intenso abrazo, que desmorona a Ortega. Con una sonora ovación de fondo, tras oírse por el altavoz «Ladies and gentlemen, Mr. Ortega», padre e hija recorren juntos un larguísimo pasillo mientras suena el Celebrate good times, come on, del DJ Spencer Kennedy. Un homenaje de 13 minutos, lleno de alegría, cariño y un estilo impecable, que es una metáfora de lo conseguido por el fundador de Inditex. Había caras conocidas, como Pablo Isla. Muchos de los trabajadores de las fábricas bailan animándolo en su emoción.

El cariño de su nieto

Ortega se frota los ojos varias veces y saluda a muchos de ellos, siempre acompañado de Marta, hasta llegar a un balcón desde donde ve cómo sus empleados sueltan cientos de globos plateados. Recibe la segunda parte de la sorpresa a través de una enorme pantalla en la que trabajadores de todo el mundo siguen la coreografía y envían mensajes de felicitación con corazones, guiños y gestos cómplices.

El broche final lo pone su nieto Amancio, quien, en brazos de su abuelo, le ayuda a soplar las velas del pastel del cumpleaños más conmovedor de Amancio Ortega, que cierra su aniversario con este mensaje escrito: «No sé cómo transmitiros todo el cariño que recibí de todos y cada uno de vosotros en un día tan especial para mí. Gracias. Muchas gracias».

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