El duque de Luxemburgo entró a caballo en Galicia para hacer el Camino

Tania Taboada
Tania Taboada LUGO / LA VOZ

SOCIEDAD

GABRIEL BOUYSPOOL

Quienes tuvieron contacto con él estos días explicaron que es una persona callada y discreta, sin ningún gusto suntuoso, y que se interesaba mucho por la historia y los productos españoles

04 abr 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

El príncipe Guillermo de Nassau-Weilburg y Borbón-Parma visitó estos días la provincia de Lugo y la comarca del Bierzo, donde realizó varias etapas del Camino de Santiago, pero sin llegar a terminarlo, porque en esta ocasión parece que no tenía intención de llegar a Santiago. Todo apunta a que el heredero al trono luxemburgués abandonó su peregrinación este fin de semana empujado por las malas condiciones meteorológicas, aunque cuando realmente quiere llegar a Santiago es el próximo año, empezando su itinerario en O Cebreiro y realizando únicamente las etapas de territorio gallego. 

En su recorrido en estos días, que realizó de forma totalmente privada y confidencial, Guillermo de Luxemburgo realizó varias etapas, acompañado por un grupo de unas quince personas. Utilizaron dos monovolúmenes y otros vehículos con matrícula luxemburguesa para transportar las maletas y demás equipaje y moverse de un lugar a otro. Hizo varias etapas en la comarca del Bierzo, estuvo en Villafranca, en los pueblos más próximos a O Cebreiro, y se hospedó siempre en casas rurales apartadas y hoteles con encanto para pasar completamente desapercibido, lo que consiguió por completo.

Un tramo a caballo

El heredero al gran ducado de Luxemburgo es un aficionado a la hípica y aprovechó para hacer un tramo del Camino a caballo. De hecho, entró a Galicia a caballo y pisó por primera vez el poblado de Pedrafita de O Cebreiro montado a lomos de un equino. Los  animales fueron alquilados en empresas de la zona que los tienen para los peregrinos que salen montar y se los alquilan por etapas. Los días anteriores a su entrada en la provincia de Lugo, el heredero al trono luxemburgués estuvo en la provincia vecina de León. Se hospedó una noche en Villafranca del Bierzo y llegó incluso a recibir allí  la visita de un miembro de la Casa Real española, con la que tiene relación de parentesco. No trascendieron más detalles de este encuentro familiar y privado porque el duque optó en todo momento por la discreción. De hecho, muchos de los hosteleros en donde se hospedaba el grupo de quince personas, desconocían realmente quién era el anfitrión. Como hacen cada vez más las personas conocidas o autoridades, la mejor manera es no hacerse acompañar de agentes de seguridad ni preparar dispositivos, ya que el anonimato suele ser el mejor aliado para sentirse seguro.

Quienes tuvieron contacto con él estos días explicaron que es una persona callada y discreta, sin ningún gusto suntuoso, y que se interesaba mucho por la historia y los productos españoles.   

El hijo del Gran Duque Enrique de Luxemburgo y de la Gran Duquesa consorte, María Teresa Mestre Batista es el mayor de cinco hermanos y es la primera vez que pisa tierras gallegas.