La Resurrección obró también el milagro del buen tiempo en Fisterra

La cita central de la Semana Santa en la Costa da Morte se libró del agua y los vecinos pudieron dar vida a los personajes bíblicos


carballo / la voz

Ni la predicción meteorológica ni los precedentes de las jornadas anteriores eran halagüeños, pero ayer en Fisterra se obró una doble resurrección -la de Cristo, figurada, y la del buen tiempo, muy real- para permitir que vecinos, peregrinos y turistas celebrasen la jornada grande de su Semana Santa sin tener que echar mano de los paraguas, como ocurriera en Viernes Santo.

«Teño 52 anos e non recordo ver chover na Resurrección; podía facelo xunto antes ou despois, pero por mal tempo que houbese sempre paraba para a representación. O Cristo de Fisterra ten moita forza». Quien así habla es toda una voz autorizada, la de San Pedro -Manuel Martínez Escarís el resto del año-, y ayuda a comprender la devoción que los fisterráns sienten por una celebración en la que decenas de ellos participan de forma activa asumiendo los diversos papeles del relato bíblico (apóstoles, romanos, las mujeres que acuden al sepulcro... todos, salvo el de Cristo, reservado a una talla) y que congrega a centenares de espectadores.

Los turistas, poco informados sobre esa particular alianza con el buen tiempo, fueron ayer menos que en años anteriores, puesto que muchos ya habían dejado la Costa da Morte en la víspera escapando de la lluvia, pero el campo situado junto a la iglesia de Santa María das Areas volvió a ser escenario de momentos de gran intensidad: «Por moito tempo que leves participando sempre sentes os mesmos nervios e a mesma emoción que a primeira vez», aseguraba San Pedro tras asistir a su 24ª. Resurrección y pensando ya en sus bodas de plata como personaje bíblico.

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