Felipe VI pide alejarnos de lo que nos «separa y debilita» e invita a seguir «construyendo España»

El rey ha apelado a la defensa de la legalidad y la Constitución. El filósofo Emilio Lledó ha advertido contra la ignorancia, violencia y crueldad que nos rodea


Felipe VI ha invitado este viernes a «seguir construyendo España» y a alejarnos de todo «lo que nos separa y debilita». El monarca ha hecho estas reflexiones en su discurso de la ceremonia de entrega de los Premios Princesa de Asturias, en Oviedo. En este contexto ha apelado a la «defensa de la legalidad y de los principios constitucionales» como «la garantía de los derechos y libertades de todos los ciudadanos». Citando a George Steiner, premio de Comunicación y Humanidades del 2001, Felipe VI ha señalado que dado que «en este planeta somos tan solo invitados de la vida», como tales, debemos mostrar «nuestro respeto, por encima de todo, a los seres humanos, a sus derechos y a su dignidad».

Al hilo de esta cita, ha pedido reflexionar y valorar «con sinceridad y honestidad lo que los españoles hemos construido juntos, que nos une y nos fortalece». «Alejemos lo que nos separa y nos debilita; y apartémonos, especialmente, de todo lo que pretenda señalar, diferenciar o rechazar al otro», ha afirmado.

El rey ha señalado que cuando se levantan «muros emocionales» o «se promueven divisiones», algo «muy profundo» se quiebra «en nosotros mismos, en nuestro propio ser, en nuestros corazones». «Que nadie construya muros con los sentimientos. Las divisiones nunca hacen grande a un pueblo; solo lo empobrecen y lo aíslan», ha incidido para a continuación pedir que se eviten las «fracturas sociales que tanto daño hacen a las conciencias de las personas, a los afectos, a la amistad y a las familias, a las relaciones entre los ciudadanos».

Así, ha apelado a la «defensa de la legalidad y de los principios constitucionales» como «la garantía de los derechos y libertades de todos los ciudadanos». Ha añadido que «los españoles debemos preservar esa convivencia que fortalece y enriquece nuestra vida colectiva». «Sigamos construyendo España» ha pedido el rey, siendo «conscientes» de que «una Nación europea con raíces milenarias y vocación universal, como la nuestra, seguirá unida en su camino hacia un futuro de mayor concordia y progreso, con la dignidad, el respeto y el orgullo que merece su historia y su memoria».

Un año más ha agradecido a Oviedo «la fiesta de la cultura» que suponen los Premios Princesa de Asturias y reconocer a quienes contribuyen de manera relevante al progreso y al entendimiento de la Humanidad«.

Proteger a los más débiles

En alusión a los premiados, ha defendido la «cooperación y el diálogo» para que triunfen «la concordia, la justicia y la paz». «Somos inmensa mayoría -ha enfatizado- los que queremos un mundo en el que la vida digna, para todos, y la solidaridad sean la norma; y seguimos el ejemplo de quienes, como nuestros galardonados, alzan su voz con valentía y responsabilidad para proteger a los más débiles, a los desfavorecidos, a los más vulnerables».

Tras agradecer al jurado y los patronos de los Premios su compromiso con estos objetivos, también ha dado las gracias a Asturias que «nunca ha fallado al conjunto de la Nación española». «Por eso -ha añadido- gracias a todos los asturianos por compartir con el resto de los españoles, en éste y en todo momento, lo mejor que os caracteriza. Gracias de corazón a toda Asturias».

El rey ha felicitado a los premiados. Del cineasta Francis Ford Coppola, Premio de las Artes, director de El padrino y de Apocalipse Now, y le ha definido como un «artista genial e inconfundible en su talento». Para el monarca la obra de Coppola poetiza la grandeza y el fracaso de los seres humanos; y, como solo ocurre en las obras de los creadores únicos y universales, tiende a horizontes -a menudo inalcanzables y escurridizos- de la dignidad y la belleza».

Respecto de la economista francesa Esther Duflo, Premio de Ciencias Sociales, ha reseñado que lleva años en «la noble tarea» de luchar contra la «pobreza extrema», y también en la de explicar por qué fracasan muchas de las iniciativas que se adoptan en este terreno. Felipe VI ha recordado que Duflo no cree en fórmulas mágicas y por ello ha señalado que hay que escuchar a los pobres para entender mejor «la complejidad de sus circunstancias».

Al filósofo Emilio Lledó, Premio de Comunicación y Humanidades, le ha pedido que nos enseñe el «camino de la felicidad» que ya «los ilustrados sustentaban en el bienestar de todos y cada uno de los ciudadanos». Ha recordado a Jovellanos para recalcar que lo que importa es «perfeccionar la educación y mejorar la instrucción pública». «Para Emilio Lledó -ha apuntado- España no solo necesita sino que merece que quienes tienen la responsabilidad de velar por la educación, se entreguen con la mayor plenitud a esa tarea»

En cuanto a Emmanuelle Charpentier y Jennifer Doudna, galardonadas con el Premio de Investigación Científica y Técnica, dos científicas reconocidas internacionalmente por haber desarrollado una tecnología revolucionaria que permite modificar genes con gran precisión, el jefe del Estado ha destacado que el «impacto» de su trabajo en todas las áreas de la biología, tanto básica como aplicada, «ha sido inmenso». Y ambas, ha agregado, son muy conscientes de la importancia de salvaguardar esta dimensión ética de la investigación. Así, apoyando palabras de ambas premiadas, ha pedido respaldo para los jóvenes científicos.

De los hermanos Pau y Marc Gasol, galardonados con el Premio de los Deportes, ha recordado el «compromiso» y «sacrificio» con el que han alcanzado sus altos méritos deportivos. «Pau y Marc son dos jugadores que se muestran orgullosos y emocionados con los triunfos y que juegan»

El escritor cubano Leonardo Padura, Premio de las Letras, pertenece, según el rey, a una generación «que ha vivido y sufrido con intensidad y que tiene un gran sentido de pertenencia a su ambiente, hacia la literatura, la historia y la realidad contemporánea de Cuba», a quien los «españoles» llevamos «en el corazón». «Con ritmo pausado, con una suave cadencia contagiada por la luz, los sonidos, las calles y los colores de La Habana, Leonardo Padura construye un mundo hecho de contrastes en el que triunfan la palabra, la literatura y la verdad».

La enciclopedia digital Wikipedia, Premio de Cooperación Internacional, a su juicio, pone la cultura al alcance «del mayor número posible de personas» y es un ejemplo «innovador de cooperación internacional». «Premiamos una idea brillante y generosa, una forma de trabajar que es símbolo universal de trabajo en equipo; premiamos una enciclopedia que va mucho más allá de la mera acumulación de datos, pues se rige por principios que buscan hacerla fiable, útil y cómoda», ha resaltado.

«Ser memoria y ser futuro»

Sobre la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, Premio de la Concordia, ha dicho que «es ejemplar» por su labor «abnegada» y por su «ejemplo sublime de compasión y caridad, generosidad y alegría». «Cuando con su obra dan testimonio de vida verdadera, sabemos que sin su entrega, sin su misericordia, todos estaríamos un poco más solos, un poco más desprotegidos».

Concluidas sus felicitaciones a los premiados, ha vuelto a citar a Emilio Lledó, para recordar que «todo lo que hacemos se sostiene, entiende y justifica sobre el fondo irrenunciable de lo que hemos sido. Ser es, esencialmente, ser memoria», pero también «ser futuro», querer «construir el mejor futuro para todos desde los cimientos sólidos de la obra que, juntos, hemos edificado». «Los Premios se disponen ahora, con el nombre de la Princesa de Asturias, nuestra hija Leonor, a apoyar con su impulso la nueva etapa que ya hemos iniciado».

Lledó advierte contra la ignorancia, violencia y crueldad que nos rodea

El filósofo Emilio Lledó, galardonado con el Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades 2015, ha lamentado este viernes el deterioro de las Humanidades, una «oscuridad» que puede llevar al género humano a «no superar la ignorancia». Durante su discurso en la ceremonia de entrega de los Premios Princesa de Asturias 2015, el filósofo ha dibujado el que, para él, es «el cielo ideal de las humanidades», un espacio en el que el bien, entendido como excelencia, virtud y conciencia moral, surge y evoluciona «desde el cobijo del clan familiar» y en el que el mundo se va conformando gracias a una «luz interior nacida en el corazón del lenguaje» que «nos ha hecho comunicación y humanidad».

Entiende que las Humanidades son un ideal en la memoria colectiva, que aporta riqueza y dinamismo a la sociedad, a pesar de que «el cielo ideal» de la disciplina está en realidad «lleno de nubarrones violentos» que la deterioran, convirtiendo al género humano en una «degeneración» debido a «la ignorancia y su inevitable compañía: la violencia, la crueldad».

Para combatir esta ignorancia, ha subrayado la importancia de la educación como medida para «construir el quien que mide en nosotros» desde la infancia. En este proceso educativo, Lledó ha querido destacar el papel de los medios de comunicación y su influencia, asegurando que su lenguaje «condiciona, esclavizándola o liberándola, nuestra vida y nuestra persona». «Estoy convencido de que los maestros, los profesores, son conscientes del privilegio de la comunicación como forma suprema de humanidades. Ese anhelo de superación, de cultura, de cultivo es, tal vez, la empresa más necesaria en una colectividad», ha apuntado durante su intervención.

Es esa «educación de la libertad» la que, en su opinión, «alienta el futuro» de la verdad, la lucha por la igualdad, por la justicia y por la inteligencia. Emilio Lledó Íñigo (Sevilla, 5 de noviembre de 1927) se licenció en Filosofía en la Universidad de Madrid (1952) y estudió tres años en la Universidad de Heidelberg (Alemania) con una beca de la Fundación Alexander von Humboldt. Fue galardonado con el Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades por ser «un pensador de relevancia internacional y de trayectoria ejemplar en el ámbito de las humanidades».

Coppola: El cine actual está «neutralizado» por los «beneficios exentos de riesgo»

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Francis Ford Coppola recibe el Premio Princesa de Asturias a las Artes El director ha remarcado la especial importancia que tiene España en su carrera

El director y productor de cine Francis Ford Coppola, Premio Princesa de Asturias de las Artes 2015, se ha mostrado este viernes crítico hacia el cine que se hace hoy día, que está «atado por el mercantilismo» y «controlado y neutralizado en el nombre de los beneficios exentos de riesgo». Coppola se ha pronunciado en estos términos en su discurso en la ceremonia de entrega de los galardones, celebrada en el Teatro Campoamor de Oviedo, con presencia de los Reyes de España. En su discurso, Coppola ha señalado que en Asturias ha encontrado a gente que piensa que un director de cine famoso es capaz de usar el cine para resolver los problemas del mundo.

«En si propia tierra, Italia, se cree que tengo el poder con acabar con la indignidad y la injusticia que la Italia meridional ha sufrido, o incluso aquí», ha señalado. Él, ha señalado, no está en posición, por ejemplo de solucionar las dificultades de Oriente Medio, que «nacieron de las decepciones que se germinaron durante la primera guerra mundial».

«Ojalá que fuera así, pero, desafortunadamente, no ostento tal poder», ha añadido. «Puede que un día se capaz el cine de realizar tales milagros», ha señalado en un discurso que ha dedicado a recorrer la historia de la cinematografía y en el que ha explicado las nuevas técnicas, como el cine en vivo, el cine en red o la realidad virtual, que darán a los cineastas y artistas la oportunidad de experimentar.

Ante los presentes ha agradecido «humildemente» el galardón y se ha presentado más como Sancho Panza que como Don Quijote, en alusión a la obra de Cervantes. Por lo que e refiere a su obra, Coppola ha dicho que su objetivo ha sido hacer arte sin renunciar al entretenimiento. Por un lado se ha fijado en la obra de Wyler, Hitchcock, Wilder o Vider, pero por otro ha tenido en cuenta a la corriente de cineastas que tiende más hacia la literatura, como Bergman, Kurosawa, Fellini, Rossellini o Buñuel.

Duflo: «Podemos acabar con la pobreza»

La economista francesa Esther Duflo, Premio Princesa de Asturias de Ciencias Sociales 2015, ha defendido este viernes en Oviedo la necesidad de entender las causas de la pobreza y las barreras que produce para «inventar soluciones a esos problemas». «La pobreza siempre ha estado entre nosotros pero podemos llegar a entenderla y así acabar con ella», ha dicho en durante su intervención en la gala de entrega de los galardones. Según Duflo, la pobreza adopta múltiples formas y su persistencia se debe a múltiples causas. «Ser pobre es tener menos información, menos posibilidades de elegir su propia trayectoria y también menos protección contra los propios errores. Todas estas barreras pueden convertirse en trampas en las que los pobres quedan encerrados», ha advertido.

Así, ha argumentado que entender esas barreras permite «abrirlas» mediante «intervenciones bien elegidas». «Trabajamos con nuestros colaboradores para realizar experimentos rigurosos siguiendo el modelo de los ensayos clínicos. Hay muchos fracasos y algunos éxitos pero cada experimento nos enseña algo más sobre la naturaleza de la pobreza y nos ayuda a avanzar y a aprender», ha señalado en relación con la labor de la red del Laboratorio de Acción contra la Pobreza Abdul Latif Jameel (J-PAL). Esther Duflo, que reiteró su agradecimiento al jurado y al pueblo de Asturias por el reconocimiento, ha incidido en que el premio es fruto «de un trabajo colectivo de largo recorrido cuya ambición es cambiar la vida de los más pobres, contribuyendo a mejorar las políticas económicas que les atañen».

Además, hizo mención a la llegada a Europa de miles de refugiados víctimas de la guerra y de inmigrantes económicos, que enfrenta a los occidentales con una realidad que en muchas ocasiones prefieren «olvidar». «Sin embargo, sean cuales sean nuestras dificultades, los problemas que otros padecen en países que no están tan lejos como parece, son mucho más urgentes y mucho más graves. Y en un mundo cerrado no podemos permitirnos el lujo de darles la espalda», ha aseverado.

Padura da las gracias a su personaje, Mario Conde

El escritor cubano Leonardo Padura.
El escritor cubano Leonardo Padura.

El escritor cubano, Leonardo Padura, ha realizado un agradecimiento simbólico al personaje más conocido de sus novelas, Mario Conde, por acompañarles a explorar y revelar la sociedad y la vida cubanas. Ha señalado también la importancia de la Semana Negra y el premio Café Gijón tuvieron en su desarrollo como narrador. Así lo ha manifestado en su discurso en el Teatro Campoamor. en la ceremonia de entrega de los Premios Princesa de Aturias, de los que él ha sido merecedor este año en la categoría de Las Letras.

En una intervención, marcada por los agradecimientos a quienes le han ayudado a desarrollarse como escritor y como persona, ha realizado una especial mención al imaginario detective cubano. Con él, ha señalado Padura, ha vencido «en un tremendo combate». «Gracias Conde, por haberme acompañado en todos estos años en el empeño de explorar y revelar conmigo la vida y la sociedad cubanas, y de comprender los desafíos de la cuarta edad, cuyo tránsito estamos iniciando».

En su intervención, Padura ha recordado «aquel verano de 1988, cuando como simple periodista, llegué precisamente a esta tierra de Asturias, para participar en la Primera Semana Negra de Gijón», cuando se le abrieron «las puertas, cuya transposición me ha permitido avanzar y estar donde estoy». También se ha acordado del Premio Café Gijón de 1995 a su novela Máscaras. A este galardón le debe «la posibilidad de haber podido crear el puente que condujo una de mis novelas hasta las manos de la directora de la prestigiosa editorial Tusquets y ha permitido que mis libros hayan podido ser leídos en todo el ámbito de la lengua, y a partir de ahí, en otros más de 20 idiomas».

Abucheos y aplausos a la llegada de los reyes

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Los reyes llegan al teatro Campoamor para presidir la entrega de los Premios Princesa de Asturias A su llegada han sido aclamados por los asistentes a la ceremonia

Los reyes de España han llegado ya al Teatro Campoamor, en Oviedo, donde este viernes se celebra la ceremonia oficial de entrega de los Premios Princesa de Asturias. En el recorrido que han hecho en coche desde el Hotel de la Reconquista ante el teatro, los Reyes han pasado frente a dos concentraciones reivindicativas. La primera se encontraba en las cercanías del Hotel de la Reconquista y había sido convocada por el colectivo denominado Plataforma Cívica por los Premios. Sus integrantes dedicaron aplausos y vítores a los monarcas.

La otra concentración, impulsada por el colectivo de las 'Marchas de la dignidad', que protestan por la situación económica del país y que convocaron una protesta contra los Premios. Desde este colectivo , que estaba ubicado en la Plaza de La Escandalera, dedicaron silbidos e insultos a los Reyes. En los últimos años ya se venían convocando concentraciones de protesta en las inmediaciones del Teatro Campoamor. Ha sido en esta edición, la primera de los Premios Princesa de Asturias (hasta este años se denominaban Premios Príncipe de Asturias) cuando ha surgido esa nueva plataforma que ha decidido apoyar los Premios y movilizarse también.

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