El Pacífico tropical se prepara para un Niño «fuerte y maduro»

La Organización Meteorológica Mundial avisa de que podría convertirse en uno de los cuatro episodios más fuertes de este fenómeno desde 1950


Redacción / La Voz

«Actualmente en el océano Pacífico tropical se está produciendo un episodio de El Niño fuerte y maduro. La mayoría de los modelos internacionales sobre la evolución probable del clima sugieren que el episodio de El Niño de 2015/2016 es probable que se intensifique todavía más antes del final del año». Así se pronuncia la Organización Meteorológica Mundial en su último informe, en el que advierte que las temperaturas de la superficie del agua en las partes central y oriental del Pacífico tropical es probable que aumenten 2 grados centígrados por encima de lo normal, lo que podría hacer que se convirtiera en uno de los cuatro episodios más fuertes de El Niño desde 1950.

Los anteriores episodios más fuertes de este fenómeno meteorológico tuvieron lugar en las temporadas 1972/1973, 1982/1983 y 1997/1998, y provocaron efectos devastadores.

El fenómeno tendrá un gran impacto en la seguridad alimentaria en África Oriental, según alertó la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas. Partes de Uganda, Tanzania, Ruanda, Burundi, Somalia y Kenia sufrirían fuertes lluvias e inundaciones, mientras que otras zonas registrarían sequías.

El riesgo de fuertes inundaciones también incrementará las posibilidades de un brote de fiebre del Valle del Rift y otras enfermedades transmitidas a través del agua, como la diarrea o el cólera, del cual ya se han registrado miles de casos en la región en los últimos meses.

Por su parte, los países centroamericanos y la República Dominicana han declarado una alerta agropecuaria con el fin de atender a 1,6 millones de personas afectadas por una severa sequía producto del fenómeno de El Niño. Desde el 2013, los países de esta región afrontan una cruda sequía que impacta principalmente al denominado «corredor seco» que corre paralelo a la costa del Pacífico, desde Guatemala hasta Panamá.

El aumento constante de las temperaturas superficiales del mar, en particular en la parte oriental y en el extremo oriental del Pacífico tropical, tiene su origen en el calor almacenado en las capas superiores del océano y en el debilitamiento de los vientos alisios.

Es importante tener en cuenta que El Niño y La Niña no son los únicos factores que condicionan las características climáticas a escala mundial. «A escala regional, las proyecciones estacionales deben tener en cuenta los efectos relativos de otros condicionantes climáticos», indica la Organización Meteorológica Mundial. Por ejemplo, el estado del dipolo (temperaturas de la superficie del mar) del océano Índico o del dipolo del Atlántico tropical puede tener consecuencias en el clima de las zonas terrestres adyacentes. Las condiciones oceánicas y atmosféricas actuales y futuras en el océano Índico occidental señalan la alta probabilidad de que el dipolo del océano Índico sea positivo durante el resto del 2015.

Reunión en Bonn: La meta de los 2 grados, muy lejos

Los compromisos comunicados hasta el momento a la ONU por los países son insuficientes para mantener al planeta por debajo de la meta de 2 grados centígrados de calentamiento. Así lo advirtió ayer Climate Action Tracker (CAT), un consorcio de cuatro organizaciones de expertos, justo cuando representantes de 195 países se encuentran reunidos en Bonn (Alemania) para allanar el camino hacia un acuerdo global en la conferencia de diciembre en París. La ONU estableció la meta de limitar ese calentamiento a 2 grados por encima del nivel promedio de la era preindustrial. Según CAT, el mundo se encamina a un aumento global de la temperatura media de entre 2,9 y 3,1 grados centígrados para el año 2100.

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