«Ridley Scott nos exigía menos que Piornedo, a él le valía la paja vieja»

El artesano Juan González Abella, que ambientó la película «El reino de los cielos», repara el conjunto BIC de Cervantes


lugo / la voz

La aldea prerromana de Piornedo, en el concello lucense de Cervantes, recupera poco a poco su esplendor merced a las manos, la destreza y la paciencia de Juan González Abella (Burbia, 1962), el artesano leonés que con una navaja y una paleta como únicas herramientas está reteitando las pallozas del conjunto etnográfico declarado BIC (bien de interés cultural) y símbolo del patrimonio de Galicia.

-¿Cómo va la rehabilitación?

-Empezamos en mayo por las de Coro, Marelo, Sesto, Chís y Marqués, las que peor estaban. Ahora estamos en la de Perdigón y aún nos quedan varias. No creo que terminemos hasta mediados de septiembre porque hizo mucho calor, y a mediodía no se puede trabajar. Y reteitar es como ir tapando agujeros, lleva más tiempo que hacer el teito nuevo. Es como hacer un remiendo a un traje. Además, las pallozas están bastante mal, porque las cubiertas se hicieron hace 16 años y la paja está muy gastadiña, hay que ir con mucho cuidado porque se desfondan. En condiciones normales un teitador puede hacer cuatro metros al día, pero aquí estamos haciendo la mitad o menos. Utilizaremos unos 6.000 mollos de paja de La Cepeda de cinco kilos, es decir, unos 30.000 kilos.

-Durante siglos, en estas edificaciones de piedra, madera y paja convivían animales y personas. Las de Piornedo siguen siendo privadas, pero la administración paga su mantenimiento...

-Antiguamente, cuando se cultivaba centeno en el pueblo y la gente sabía teitar era diferente. Cada año hacían un trozo para que el teito no se estropease mucho y no tener que hacerlo todo de golpe. Pero ahora la paja hay que comprarla fuera, teitadores hay pocos, y la palloza para vivir pasó a la historia. Teitar una de 100 metros cuadrados cuesta 15.000 euros. ¿Y quién puede cargar con eso? Ahora solo se hace algún restaurante en plan típico y algún merendero privado, pero el resto son todas subvencionadas.

-Usted es de Burbia, en Los Ancares leoneses, donde también hay pallozas. ¿En qué se distinguen de las gallegas?

-En el culmen de arriba, que en León se hace estilo albarda, con unos palos, y en Piornedo al veo, con uces trenzadas. Pero el trabajo es el mismo que hace cien años: sacar la paja vieja e ir atando manojo a manojo echando un vincallo cada 25 centímetros hasta el remate de arriba, donde haces al revés: vear para que no entre el agua.

-Entre sus trabajos destaca su participación en la película «El reino de los cielos», dirigada por Ridley Scott y protagonizada por Orlando Bloom...

-Estuvimos dos meses en el rodaje en Huesca. Les hicimos cuatro hórreos y cuatro pallozas gigantes para el poblado del herrero, pero Ridley Scott nos exigía menos que Piornedo, a él le valía paja vieja porque solo era para la imagen. Hasta tuvimos que pintarla y hacer agujeros en el techo para que pareciera un pueblo vivo. Les hubiera valido bien Piornedo, aquí no necesitaban romper nada.... También hicimos un anuncio para Toyota, y trabajamos para un museo de El Pallar, en Lérida, cerca de Baqueira Beret, donde subieron la paja en helicóptero a 1.500 metros de altura.

-Tras cinco años sin mantenimiento, Xunta y Diputación de Lugo acordaron pagar la rehabilitación de Piornedo. ¿Qué recomienda para su mantenimiento?

-Conservar las pallozas poco a poco. Las de Pedrafita, por ejemplo, que son de Patrimonio, se arreglan un poco cada año para que luego el presupuesto no sea tan grande. Y hay que mantenerlas, porque antes se hacía humo, se vivía en ellas, estaban vivas, y ahora el enemigo más grande que tiene la paja son los ratones, más incluso que el temporal.

juan gonzález abella teitador de las pallozas de piornedo, en cervantes

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
7 votos
Comentarios

«Ridley Scott nos exigía menos que Piornedo, a él le valía la paja vieja»