La vida de Francisco Rivera «no ha corrido peligro en ningún momento»

La Voz / Agencias

SOCIEDAD

La mujer del torero, Lourdes Montes, se ha trasladado a Zaragoza y se está planteando dar a luz en la misma clínica en la que está ingresado su marido

12 ago 2015 . Actualizado a las 12:40 h.

La espectacular cogida que sufrió el torero Francisco Rivera Ordóñez, Paquirri, este lunes en la plaza de toros de Huesca no ha hecho peligrar su vida «en ningún momento», según afirmó el cirujano que lo operó en la enfermería de la propia plaza, Enrique Crespo. 

Su apoderado, Juan Cutiño, ha asegurado esta mañana que la evolución del torero «está siendo buena en horas que han sido críticas». Según ha explicado en declaraciones a la Cope recogidas por Europa Press, las pruebas que se le han realizado en hospital, tras la grave cogida sufrida en Huesca, «han dado normalidad» y «ha pasado la noche tranquila aunque con dolores».

Fran Rivera tiene también «buen estado de ánimo» a lo que le ayuda, según Cutiño, «sus veinte años de experiencia» en los ruedos a los que está deseando regresar. «Los toreros son de otra pasta; tienen unos valores que son indiscutibles y prueba de ello es cuando suceden estas cosas (en relación a la cogida)», ha indicado Cutiño.

El saludo de capote al segundo toro de su lote, de nombre Traidor, de la ganadería de Albarreal, le jugó una mala pasada al diestro. El animal le prendió por la zona abdominal y le dejó colgando durante varios segundos. La cornada de pronóstico «muy grave» hizo que la operación tuviese que ser inmediata, en la misma enfermería de la plaza. Sobre la intervención de dos horas y media, el cirujano explicó que no hubo «ninguna complicación», ni durante, ni después de ella.

Según el parte médico, el torero fue intervenido en la plaza de «una herida por asta de toro en región supra púbica y fosa iliaca derecha con un trayecto transverso de unos 25 centímetros hacía izquierda con desgarro de la musculatura de la pared abdominal que a través de el oblicuo mayor y del transverso del abdomen».

El cirujano explicó que el hijo de Paquirri y Cármen Ordóñez pasó una noche «tranquila y estable» del lunes al martes y el escaner al que ha sido sometido «no ha detectado nuevas lesiones». El doctor comentó que el matador está consciente, con dolores, pero reiteró en todo momento que no ha habido «niguna complicación» en las últimas horas. Sobre la recuperación, dijo que será muy lenta, ya que las heridas tienen que cicatrizar y pueden aparecer complicaciones menores. 

El doctor ha resumido la situación del toreo diciendo que «lo bueno es que no se han detectado otras lesiones», aunque el «pronóstico sigue siendo muy grave».

«No ha tenido fiebre»

El apoderado del torero, José Cutiño, señaló a Efe que, dentro de la gravedad, la evolución del torero transcurre, de momento, con «absoluta normalidad» y la buena noticia es que «no ha tenido fiebre», señal de que no hay infecciones.