El chapuzón fluvial de Rajoy en el Umia

El presidente del Gobierno se sumergió ayer en el Umia para combatir las altas temperaturas


Redacción

La afición del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, por la comarca de O Salnés y, en concreto, por el municipio de Meis, es bien conocida. Si el domingo pasado se dedicaba a recorrer la ruta de A Pedra e a Auga antes de comer en Armenteira, ayer sorprendió a los lugareños que disfrutaban de una pequeña piscina fluvial en el Umia, tan encantadora como difícil de encontrar. Pasaban de las siete de la tarde cuando Rajoy llegó al lugar, acompañado de sus amigos y de uno de sus hijos, con la santa intención de refrescarse para combatir las altas temperaturas que apretaban en tierras arousanas. Y aunque al principio imperó la timidez entre los presentes, al salir del agua se hizo fotos y charló animadamente con todos los bañistas. Pocos se resistieron a posar con el jefe del Ejecutivo en las instantáenas. Aquí puedes ver el álbum de las imágenes del chapuzón del presidente, que el propio Rajoy retuiteó desde su cuenta de Twitter hace unas horas. 

«Vengo por aquí siempre que puedo, o sea, nunca», bromeó el dirigente conservador tras confesar que el agua del río «está muy buena». Este rincón de la parroquia de Paradela, en Meis, es perfecto para un rápido y discreto chapuzón. Pero Mariano Rajoy, por supuesto, fue reconocido de inmediato. «Din que está na casa que uns amigos teñen alí arriba», explicó uno de los jóvenes que pasaban la tarde en el río. «Ven por aquí pola boa xente que hai», presumía otra de las bañistas. Un automóvil en la pista que conduce a la playa fluvial y un guardaespaldas en el camino de acceso eran las únicas pistas de que en este rincón del Umia sucedía algo inusual. De que alguno de quienes lo frecuentaban no era uno de los chavales que aprovechan su arena y su agua para refrescarse cuando hace calor. Nada más llegar, el grupo del presidente llamó la atención de los presentes, la mayoría jóvenes que aprovechaban la jornada festiva.

Más que en Madrid

Acompañado por su hijo y por un grupo de amigos -entre ellos se encontraba José Benito Suárez, presidente de la Autoridad Portuaria de Marín y marido de la ministra de Fomento, Ana Pastor, con quien acostumbra a pasar Mariano Rajoy sus ratos de asueto en O Salnés-, el presidente disfrutó durante un buen rato del agua. Lo hizo mientras en la orilla los teléfonos móviles echaban humo grabando el chapuzón presidencial y todos y cada uno de los movimientos de la comitiva.

Su visita a Arousa, al igual que la del pasado fin de semana, será fugaz. «Llegué ayer por la noche -en referencia al viernes- y me voy mañana por la mañana», aseguró con respecto a su marcha, prevista para hoy mismo. Aún no está Rajoy de vacaciones. De hecho, su jornada de sábado comenzó con un paseo por Armenteira, como manda la tradición cada vez que pisa la comarca, e incluyó una hora de trabajo. «Hago más aquí en una hora que 24 en Madrid», confesó con cierta retranca. Su paseo por el Umia no logró pasar tan desapercibido como el resto del programa. Nada más vestirse, el presidente posó con infinita paciencia con todos los jóvenes que quisieron hacerse una foto con él. Incluso bromeó con los que habían alertado a los periodistas. «La próxima vez os voy a llamar yo a vosotros...».

De vacaciones, el 7 de agosto

No será esta la última visita de Mariano Rajoy a O Salnés durante este verano. Volverá, ya oficialmente de vacaciones, entre el 7 y el 8 de agosto, así que no le esperen para la Festa do Albariño, que Cambados celebra el primer fin de semana de agosto. Antes, tiene que encontrarse con el rey en Palma. Entonces sí, retornará para disfrutar de los paisajes umbríos que tanto le gustan y que no duda en poner por encima del neoyorquino Central Park. Meis tiene su encanto. Y está claro que el presidente del Gobierno sabe cuál es.

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