Unas 50.000 parejas gallegas sufren algún problema de esterilidad

La lista de espera para la reproducción asistida llega hasta los 22 meses en Vigo

La espera y los costes de la reproducción asistida La espera y los costes de la reproducción asistida

redacción / la voz

Cincuenta mil parejas gallegas sufren algún problema de esterilidad. Muchas acuden a las unidades de reproducción asistida de los hospitales públicos de la comunidad con férrea voluntad de ser padres y mucha fe en la ciencia médica, pero se están dando de bruces con una barrera administrativa: listas de espera intimidatorias están frustrando planes de paternidad y, de paso, dinamitan las políticas de fomento de la natalidad del Gobierno gallego.

En el caso de la fecundación in vitro (FIV), la lista de espera en el Chuvi de Vigo es de 22 meses. Las citas llegan hasta diciembre del 2016, pero «ya tenemos 80 parejas esperando a que se abra la agenda del 2017 para que les podamos dar vez», explica Domingo Vázquez Lodeiro, responsable de la unidad de Reproducción Asistida del hospital. El dato está en consonancia con lo que sucede en el conjunto del Estado, con una media de espera de 406 días para FIV, con un abanico de 60 a 665 días.

En Vigo no hay demora para primeras citas con el ginecólogo en el caso de mujeres con problemas de infertilidad. Pero sí en A Coruña. En el Materno, las pacientes que llegan tras el tercer aborto consecutivo y solicitan cita en la unidad de Reproducción Humana tardan un año en conseguir cita con el especialista; una simple fecha para concretar la primera consulta. En ella se le pedirán seguramente varias pruebas médicas que llevarán también su tiempo y dilatarán aún más el proceso hasta concretar un diagnóstico. En cambio es más ágil en este hospital el canal de la FIV, con «un mes de espera», según sus responsables (después del año de espera para la primera cita y lo que duren los distintos tratamientos de infertilidad). En El CHUS compostelano, la espera es de un año para la FIV, «sin apenas demora» para la primera cita.

Límites legales de edad

Y hay un problema añadido: la normativa que regula en España la reproducción humana asistida establece topes de edad para las madres en la Sanidad pública: 40 años para la FIV, 38 para la inseminación artificial de donante.

En la práctica, esto representa una losa para las numerosas mujeres que arriban a estas unidades a una edad avanzada para tener hijos y se encuentran con listas de espera de casi dos años o sin respuesta ante su petición de cita con el ginecólogo. Y aunque muchos centros públicos hacen a veces la vista gorda con el tope de edad, lo cierto es que los límites legales, unidos a la demora del sistema, angustian a algunas parejas y las hacen desistir.

Se podría argumentar que las mujeres deberían acudir antes a estas unidades de reproducción, pero tampoco es sencillo: la ley precisa que para acreditar una posible infertilidad hay que pasar por tres abortos consecutivos; dos para mayores de 38 años.

Desilusión, angustia, desesperación. ¿Cuál es la solución para este frustrante cóctel de maternidad, ciencia médica, listas de espera y barreras normativas?

Las que pueden permitírselo terminan en clínicas privadas, donde el límite de edad para estos tratamientos sube hasta 50 años y apenas hay demora. Las demás, agotan sus opciones en la pública y, llegado el caso, renuncian a tener hijos. Y no son pocas porque el coste de los tratamientos en la privada es elevado. Los precios medios acaban de ser publicados (6 de mayo) en el estudio España 2015. Técnicas de Reproducción Asistida. La autoría es de la Asociación pro Derechos Civiles, Económicos y Sociales.

Según este informe, el precio medio de la fecundación in vitro en nuestro país es de 4.542 euros, a los que hay que añadir 1.472 de la medicación y tener en cuenta que a veces hay que asumir varios ciclos para lograr un embarazo. Así que el coste se puede duplicar y hasta triplicar. Si se opta por un tratamiento con ovodonación, la media es de 6.508 euros.

¿Y cuál puede ser la solución al problema de las listas de espera de reproducción asistida en los hospitales públicos? Los pacientes, en general, hablan maravillas de los profesionales de estas unidades y apuntan en cambio a la falta de recursos como causa del atasco burocrático. Los profesionales coinciden con ese diagnóstico y reclaman esos recursos ante una demanda creciente.

En Vigo, por ejemplo, la unidad de reproducción asistida fue proyectada en el 2001 para realizar 150 ciclos de FIV por año. Hoy en día está haciendo 385; más del doble. A Coruña está en 330 ciclos anuales, y Santiago, en 210 con embriones frescos y 36 desvitrificados.

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