Los hosteleros dicen que la norma de alérgenos les aboca a la ilegalidad

Alfonso Andrade Lago
alfonso andrade REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

XOAN CARLOS GIL

Muchos pagan cursos de formación de casi quinientos euros por cocinero

11 may 2015 . Actualizado a las 15:25 h.

La normativa que desde principios de año obliga a los establecimientos hosteleros a informar por escrito a sus clientes sobre los platos que pueden incluir sustancias alergénicas y a garantizar la ausencia de estas en la comida que se le sirve a personas alérgicas está causando verdadera conmoción en el sector. Los profesionales sostienen que habría que tener un laboratorio en la cocina para poder garantizar la inexistencia de trazas (por ejemplo, de gluten) o para erradicar la contaminación cruzada. Además, temen la responsabilidad que se les vendrá encima el día que haya una desgracia.

César Ballesteros, presidente de la Federación Provincial de Empresarios de Hostelería de Pontevedra, está «indignado» por cómo se ha legislado en este asunto. «España ha sido la primera en trasponer la directiva europea, que es del 2011, pero no la ha adaptado al país ni ha dado plazos para que nos amoldemos. ¿Y ahora qué? -protesta- ¿Todos ilegales por no poder cumplirla? Nos obligan a ser piratas».

A la hora de preparar comida para alguien alérgico es obligatorio usar cubiertos diferentes; lavar de nuevo las tarteras que se vayan a usar, aunque estén limpias, para eliminar por ejemplo el polvillo de la harina que haya podido volar por la cocina y que contendría trazas de gluten; emplear paquetes nuevos de sal para evitar que esta pueda estar manchada por otros alimentos...