La fragancia de la Ribeira Sacra

Dos biólogas quieren sintetizar el aroma para su aprovechamiento comercial


redacción / la voz

¿A qué huele la Ribeira Sacra? ¿A enebro, a tomillo, a vino, a piedra? ¿A todo junto? «Pode que o olor máis coñecido sexa o do viño; o da mencía, que normalmente son viños con aromas de frutas do bosque, con toques herbáceos e de lousa», reflexiona Sol Zamuz, una de las dos biólogas que se han propuesto encontrar una fragancia que pueda resumir los múltiples estímulos odoríferos que rodean uno de los parajes más bellos y singulares de Galicia.

De momento, la idea es solo un proyecto interesante y original que espera financiación. Las dos científicas consideran que con 24.000 euros podrían ponerse en marcha ya que cuentan con el apoyo de laboratorios pertenecientes a las tres universidades gallegas en los que efectuarían el trabajo de campo. «Coa financiación que esperamos comezaríamos a recollida de mostras», dice Sol desde Zaragoza, donde se encuentra actualmente.

La idea surgió auspiciada por la iniciativa Semente Monforte, un concepto destinado a financiar proyectos nuevos con parte de los beneficios de los 120 millones que cayeron con el gordo de la lotería del Niño del año pasado. Sin embargo, aparecieron más ideas que dinero y el proyecto de las dos biólogas espera todavía el impulso económico para empezar a rodar.

Las peculiaridades climáticas de la zona, que permiten una producción vinícola diferenciada o la presencia de especies poco frecuentes en Galicia como los olivos, están en la base de esta investigación, aún en estado embrionario. Según explica Sol Zamuz, los resultados podrían explotarse en dos facetas diferentes. Por un lado, el uso de la fragancia en la elaboración de productos aromáticos que podrían ir desde efectos de perfumería a velas aromatizadas. La segunda línea estaría destinada a proporcionar el perfil adecuado a cualquier producto agroalimentario de la Ribeira Sacra. Una vez delimitados los perfiles aromáticos más característicos podrían ser potenciados en la producción de miel, de mermelada o de cualquier otro producto para reforzar ese sello de calidad. «Non se trata só dun aroma -explica Sol Zamuz-, senón tamén de certificar unha marca de calidade. Queremos trasladar o que xa coñecemos dos viños a toda a vexetación da Ribeira Sacra».

El proyecto es original y ambicioso. Conseguir que el mero hecho de prender una vela aromatizada pueda evocar un paisaje como el que trazan el Sil y el Miño a su paso por la frontera entre Lugo y Ourense, no es nada fácil. Pero tampoco imposible. Al fin y al cabo, ningún sentido hay tan evocador como el olfato. La clave está ahí, a tiro de 24.000 euros.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
4 votos
Comentarios

La fragancia de la Ribeira Sacra