Cambio de hora: Este domingo, a las dos serán las tres

La Voz

SOCIEDAD

Oscar Vazquez

El horario de verano entra en vigor la madrugada del 29 de marzo con el adelanto de una hora

27 mar 2015 . Actualizado a las 10:40 h.

La madrugada del próximo domingo 29 de marzo comienza oficialmente el horario de verano Cambia la hora. A las dos de la madrugada del domingo, 29 de marzo, habrá que adelantar el reloj hasta las tres. Oficialmente, ese día, último domingo de marzo, tendrá una hora menos para ajustarse al horario de verano. Una hora menos de sueño, sí, pero que se le gana desde ese día al anochecer. Es, además, la época del año en la que la longitud del día se alarga más rápidamente. A las latitudes de la península, el sol sale por las mañanas antes que el día anterior y por la tarde se pone después. Como consecuencia, al comienzo de la primavera el tiempo en que el sol está por encima del horizonte aumenta casi tres minutos cada día a la latitud de la península.

Ya desde finales de diciembre los días empezaron a crecer, ganándole terreno al ocaso. Y seguirán haciéndolo hasta la madrugada del 23 al 24 de junio, San Juan, la noche más corta de todo el año.

¿Por qué se cambia la hora?

En la cultura moderna, el horario de verano ha sido objeto de controversias desde la primera propuesta, original del ilustre estadounidense Benjamin Franklin, a finales del XVIII. Obedece a criterios económicos y de ahorro energético, pero no se puso en marcha hasta la Primera Guerra Mundial para ahorrar carbón, y no comenzó a generalizarse hasta 1974. El cambio de hora, obligatorio en los Veintisiete estados miembros de la Unión Europea, responde a la Directiva Comunitaria 2000/84/ CE. Con la primera crisis del petróleo, algunos países, entre ellos España, decidieron adelantar los relojes para aprovechar mejor la luz del sol y gastar menos electricidad en iluminación. En 1981, el cambio de hora empezó a aplicarse oficialmente como directiva y desde enero del 2001, ese ajuste se aplica con carácter indefinido. A pesar de contar con no pocos detractores, la UE considera que esta medida contribuye a la mejora de determinados sectores económicos.