Los médicos internos tienen excesiva responsabilidad en las urgencias

Los defensores del pueblo dicen que la saturación eleva el riesgo de error humano y, con él, las muertes


madrid / colpisa

Todos los defensores del pueblo de España se han unido para analizar la calidad de las urgencias hospitalarias. Y han elaborado un documento que recoge su análisis y 40 conclusiones genéricas, aplicables a todas las comunidades autónomas en mayor o menor medida. La más destacada, la constatación de que la saturación de estos servicios aumenta el riesgo de error humano y, con él, crece la morbimortalidad. Es decir, sube el número de problemas médicos que pueden causar la muerte.

La defensora del pueblo, Soledad Becerril, calificó las urgencias hospitalarias de «un pilar del Estado de bienestar» y recordó que el grado de satisfacción de los ciudadanos con esta clase de atención sanitaria es, por lo general, alto.

El 60 % de los ingresos

Las urgencias, afirmó Becerril, representan la vía de entrada del 60 % del total de ingresos hospitalarios del país. Casi 16 de un total de 26 millones. Según Bartolomé José Martínez, del área de sanidad del Defensor del Pueblo, «entre un 30 y un 40 % de la carga de trabajo de las urgencias recae en médicos internos residentes. Y estos son residentes que no son de urgencias». Pasan por ahí durante su proceso de formación, afirmó, «a foguearse». Su presencia es aún más destacada en los turnos de fines de semana o de noche. Por este motivo, y tras consultar a expertos, el documento reclama que se cree una especialidad médica de urgencias, que en la actualidad no existe.

El estudio también encontró otras deficiencias, como la falta de espacios habilitados para tratar a pacientes con necesidades especiales. «La atención en las fases terminales requiere una actualización», pidió Jesús Maeztu, Defensor del Pueblo en Andalucía. «Ahora no se garantiza ni una muerte digna ni el derecho al duelo de los familiares». También, recalcó, hace falta prestar más atención a otros colectivos vulnerables. Como los inmigrantes en situación irregular, que tienen que soportar trámites burocráticos que dificultan un tratamiento eficaz y no tienen derecho a un médico de cabecera ni al especialista; pero «un problema médico no tiene por qué acabar se sale del hospital, y ellos luego no pueden ir a una consulta, tienen que volver a urgencias».

Otros grupos humanos que, según el informe, sufren de forma más acusada las deficiencias en los servicios de urgencia son las personas en riesgo de exclusión, las mujeres maltratadas, los menores, los detenidos y las personas que padecen alguna enfermedad mental.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
2 votos
Comentarios

Los médicos internos tienen excesiva responsabilidad en las urgencias